MÉXICO, D.F.— El capo del cartel de Sinaloa, Ignacio "Nacho" Coronel, murió ayer al defender su poderío, centrado entre casas de tres millones de dólares, en un fraccionamiento de Guadalajara, Jalisco, donde operaba avecindado con otros mexicanos ricos, extranjeros retirados y demás compinches.
Catalogado en Estados Unidos como un narcotraficante en ascenso por su habilidad logística para expandir las rutas de la cocaína y comercializar las anfetaminas, "El Rey del Cristal", de 56 años, fue rodeado en dos de sus residencias del fraccionamiento Colinas de San Javier por 150 militares de élite, por tierra y aire, desde las 13:00 horas de ayer.
A la par, el presidente Felipe Calderón realizaba una gira de trabajo por la zona, donde era escoltado por un par de helicópteros y vehículos terrestres con metralletas prestas a la defensa del primer mandatario del país, quien se comprometió en 2006 a limpiar a México de narcotraficantes.
Durante esta operación, Coronel —segundo al mando de la organización encabezada por el prófugo Joaquín "El Chapo" Guzmán— intentó evadir la acción a punta de pistola y en la refriega mató a un soldado e hirió a otro, pero la muerte saldó el precio de cinco millones de dólares que por su cabeza ofrecía el FBI, desde 2003.
De bajo perfil operativo, "Cachas de Diamante", como también se le conocía, iba siempre armado y regularmente con pocos acompañantes.
Al ser sorprendido por el operativo militar se encontraba en compañía de Irán Francisco Quiñones Gastélum, "hombre de mayor confianza del narcotraficante", quien fue aprehendido, informó la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
En tanto, a unos cuantos kilómetros de la refriega, Calderón hablaba del futuro, de jockey y otros deportes en diversas instalaciones que serán los escenarios de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011; de la industria y los méritos de otros mexicanos "trabajadores" como Juan Beckmann, cuyo liderazgo para lograr la denominación de origen del tequila le hizo ganar la medalla al Mérito Industrial.
"La visión que Beckmann tiene del futuro de nuestro país, una visión que es fresca, que es joven, que es fuerte, no podemos sino admirar y compartir".
La visión de Coronel iba en ese contrasentido. Su fallecimiento se unió a otros golpes del Estado contra las drogas durante este sexenio como de Arturo Beltrán Leyva, ex aliado de El Chapo; Jesús "El Rey Zambada" y los narcojuniors Vicente Carrillo Leyva, hijo del extinto Amado Carrillo Fuentes, "El señor de los Cielos"; y de Vicente Zambada Niebla "El Vicentillo, hijo de Ismael El Mayo Zambada, otro de los jefes del cartel de Sinaloa.
"El Cachas de Diamante" era originario del estado de Durango e inició sus actividades delictivas como traficante de droga centro y sudamericana a EEUU al mando de Carrillo Fuentes, fundador del cartel de Juárez.
Tras la muerte de éste, "Nacho Coronel" se unió al cartel de Sinaloa para convertirse en uno de sus principales líderes al mando de la principal entrada de droga colombiana al país conocida como la Ruta del Pacífico, que comprende los estados de Jalisco, Colima, Nayarit y parte de Michoacán.
Como un empresario con habilidades logísticas y financieras —así lo describía su ficha en el FBI— expandió la venta de anfetaminas y en regiones que hoy son el azote de adolescentes, como la franja fronteriza entre San Diego y Tijuana, en California y Baja California.