PHOENIX, Arizona.— Las esposas en sus manos y el sudor de sus rostros lo decían todo: en Arizona la lucha continúa.
Por lo menos tres docenas de personas fueron arrestadas durante la serie de protestas y manifestaciones celebradas a lo largo de todo el día en las calles de Phoenix, medidas para exigir la eliminación total de ley SB 1070.
Vea el especial: Ley SB1070
La lista de los detenidos no fue revelada por las autoridades, pero entre los encarcelados estaban abogados que trataban desesperados de obtener los nombres de las personas que eran confinadas en automóviles del Departamento de Policía de Phoenix.
Reporteros y quienes simplemente caminaban por el lugar también fueron apresados, así como Salvador Reza, líder e iniciador de la lucha contra el sheriff del condado de Maricopa, Joe Arpaio, y el ex senador Alfredo Gutiérrez.
Lo que inició como una madrugada de paz, rezos y plegarias frente al Capitolio subió de tono cuando, poco después de las 10:00 a.m., manifestantes que se aglomeraron en la intersección de la calle primera y Washington, lugar donde se ubican las oficinas del controversial sheriff Arpaio, iniciaron actos de desobediencia civil.
Los manifestantes bloquearon las calles haciendo caso omiso a las advertencias de los agentes del Departamento de Policía que amenazaba con arrestarlos si no vaciaban las avenidas.
Sobre el pavimento que ardía bajo una temperatura sofocante de 106 grados, los manifestantes se sentaron en medio de las calle provocando el arresto de al menos una docena de ellos, quienes fueron confinados en medio de una ola de abucheos.
Coros como "Arresten a Arpaio y no a la gente" y "No hay justicia, ni paz, ni la policía racista" retumbaron en la jungla de cemento del centro de Phoenix, donde las altas temperaturas hicieron desfallecer a varios de los presentes.
Simultáneamente a la protesta de la Washington, mensajes de texto comenzaron a correr cerca de las 11:00 a.m. anunciando otros actos de desobediencia, ahora frente a cárcel del condado de Maricopa, en las calles cuatro y Madison.
Los manifestantes se encadenaron a las puertas de acero que conducen a las celdas de la prisión; otros retaban a los agentes del Sheriff, quienes entre jalones y arrebatos esposaban a los manifestantes.
A la distancia Arpaio daba órdenes. "No me importa si son 100 o 2,000, si bloquean mi cárcel los vamos a arrestar", amenazaba frente a una oleada de medios de comunicación que seguían su discurso.
Las redadas que el controversial jefe policiaco había suspendido, quedaron reactivadas por él mismo diciendo que las extendería por ocho horas, y que aquellos que detuviera iban a ir a parar a la Ciudad de las Carpas (Tent City).
Cerca del medio día, el arribo de una caravana de 11 autobuses con 575 personas provenientes de Los Ángeles fue recibida como una segunda ola de júbilo.
"Nos enteramos que la gobernadora apeló la decisión de la jueza y creo que haber venido fue la mejor decisión. Lo que está pasando aquí es terrible y Arizona necesita de todo nuestro apoyo", dijo la líder sindical, María Elena Durazo.
Minutos antes de las 6:00 p.m., un concierto frente a la cárcel del condado para dar ánimo a los detenidos cerró el día de actividades.
Según Tommy Thompson, portavoz del Departamento de Policía de Phoenix, los detenidos serán acusados de obstruir la vía pública, que es un delito menor, en tanto que el sheriff Arpaio recalcó que todos los detenidos estarán sujetos a una inspección de estado para conocer su estatus migratorio.
Las calles de Phoenix, mientras tanto, iban quedando vacías.
PHOENIX, Arizona.— Las esposas en sus manos y el sudor de sus rostros lo decían todo: en Arizona la lucha continúa.
Por lo menos tres docenas de personas fueron arrestadas durante la serie de protestas y manifestaciones celebradas a lo largo de todo el día en las calles de Phoenix, medidas para exigir la eliminación total de ley SB 1070.
Vea el especial: Ley SB1070
La lista de los detenidos no fue revelada por las autoridades, pero entre los encarcelados estaban abogados que trataban desesperados de obtener los nombres de las personas que eran confinadas en automóviles del Departamento de Policía de Phoenix.
Reporteros y quienes simplemente caminaban por el lugar también fueron apresados, así como Salvador Reza, líder e iniciador de la lucha contra el sheriff del condado de Maricopa, Joe Arpaio, y el ex senador Alfredo Gutiérrez.
Lo que inició como una madrugada de paz, rezos y plegarias frente al Capitolio subió de tono cuando, poco después de las 10:00 a.m., manifestantes que se aglomeraron en la intersección de la calle primera y Washington, lugar donde se ubican las oficinas del controversial sheriff Arpaio, iniciaron actos de desobediencia civil.
Los manifestantes bloquearon las calles haciendo caso omiso a las advertencias de los agentes del Departamento de Policía que amenazaba con arrestarlos si no vaciaban las avenidas.
Sobre el pavimento que ardía bajo una temperatura sofocante de 106 grados, los manifestantes se sentaron en medio de las calle provocando el arresto de al menos una docena de ellos, quienes fueron confinados en medio de una ola de abucheos.
Coros como "Arresten a Arpaio y no a la gente" y "No hay justicia, ni paz, ni la policía racista" retumbaron en la jungla de cemento del centro de Phoenix, donde las altas temperaturas hicieron desfallecer a varios de los presentes.