Una mujer es arrestada por agentes de policía en Phoenix durante las protestas. Aurelia Ventura/La Opinión]
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PHOENIX, Arizona.— La disputa legal de la ley Arizona dio su primer paso ayer, luego de que el gobierno del estado presentara una apelación ante la corte del Noveno Circuito de San Francisco, a fin de que se examine si la jueza Susan Bolton abusó de su discreción al bloquear cuatro enmiendas de dicha normativa.

La gobernadora Jan Brewer solicitó ayer por escrito que se descarguen argumentos legales entre agosto y septiembre para analizar la postura tomada por Bolton, quien la mañana del miércoles optó por aprobar la ley, pero bloqueando las medidas más polémicas, como la petición de que agentes locales tengan la autoridad de actuar como agentes federales de inmigración y preguntar sobre el estatus legal de las personas, sólo por parecer sospechosas de estar indocumentadas en el país.

 

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"Si el gobierno federal quiere estar a cargo de la inmigración ilegal y no quiere tener la ayuda de los estados, entonces tiene que hacer su trabajo. Arizona no tendría que enfrentarse a este problema si el gobierno federal respetara sus responsabilidades", expresó Brewer en un comunicado.

Si el Tribunal de Apelaciones confirma la resolución de la jueza, el estado de Arizona puede nuevamente apelar la decisión ante el Tribunal Supremo. Sin embargo, de ser así, el proceso iniciaría en octubre, cuando la Corte Suprema vuelva a reunirse, explicó el experto en inmigración, Carl Shusterman.

Como reflejo de esa contienda contra el tiempo, Brewer presentó su interposición legal a menos de 24 horas de que la corte del distrito emitiera su fallo.

Brewer espera deshacerse de lo que ella calificó como "una piedra en el camino" para que la ley que entró en vigor ayer se cumpliera en su totalidad.