Como una victoria parcial calificaron abogados y expertos en inmigración la suspensión de ciertas cláusulas de la ley SB 1070 anunciada ayer por la jueza Susan Bolton, debido a que aún está pendiente en la corte federal la resolución sobre la constitucionalidad de esta medida.

La decisión de Bolton elimina las secciones con el contenido más polémico, tales como el requerimiento de que los agentes de policía investiguen el estatus migratorio de los detenidos, la criminalización por solicitar empleo sin contar con los documentos adecuados y la facultad de las agencias policiacas para determinar qué individuos son sujetos de deportación; pero expertos coincidieron en que esto representa sólo un respiro en una lucha que está lejos de terminar.

"Mañana promete ser en Arizona un día mucho más brillante de lo que hubiéramos pensado hace 24 horas", dijo Tom Sáenz, presidente del Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF). "Pero aunque la de hoy es una gran victoria, debemos de tener en cuenta que cualquiera de las previsiones que aún estarán vigentes puede facilitar el abuso, por lo que nuestro trabajo para reivindicar completamente nuestros valores constitucionales debe continuar".

Una forma de crear esta continuidad, señalaron, es insistir en la completa anulación de la ley para evitar que el modelo se replique en otros estados.

"La decisión de la jueza demuestra que la SB 1070 es un esfuerzo anticonstitucional del estado para tomar control sobre el sistema de inmigración federal dentro de sus fronteras", dijo Nina Perales, consejera regional de MALDEF para el sureste. "Los estados de toda la nación deben darse cuenta de que cualquier esfuerzo similar que realicen no tiene posibilidades de éxito".