Vista del arsenal incautado por el ejército mexicano  en un campo de entrenamiento del grupo armado Los Zetas. EFE
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PRIMERA DE TRES PARTES

Una de las organizaciones criminales más violentas de México ha sentado sus reales en Los Ángeles.

Desde aquí controla la distribución de droga para otras partes del país y, según un informante, empezó a reclutar a quienes salen de las cárceles de California para convertirlos en sicarios.

Se trata de la temible organización de Los Zetas, un grupo de desertores del ejército mexicano que a finales de los 90 se convirtió en el brazo armado del Cártel del Golfo y después se consolidó como un grupo de sicarios que ha librado guerras en contra de las diferentes organizaciones de la mafia en México o se ha aliado con algunas de ellas.

Los Zetas iniciaron su incursión hacia Estados Unidos por Texas, pero ahora ya han extendido su red criminal en California.

El jefe de la División de Narcóticos del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), teniente Alvin Jackson, lo reconoce: "Aquí en la ciudad están operando los cárteles de Sinaloa, del Golfo y Los Zetas".

"Están operando a nivel medio y a nivel de calles", dice en entrevista para La Opinión junto con su equipo de agentes.

"Las agencias (antidrogas) que trabajan en Los Ángeles están combatiendo con siete cárteles mayores de México; dos de los que hemos detectado, Los Zetas y el cártel del Golfo, trabajan en la distribución para el área del Valle de San Fernando, Westside, Centro y el Sur Centro", dice el jefe policíaco.

Otros cárteles que operan en el área es el de los Arellano Félix, Beltrán Leyva, Sinaloa, La Familia y los Carrillo Fuentes.

Desde el año 2006 el cártel de Sinaloa, cuyos capos principales en México son Ismael "El Mayo" Zambada y Joaquín "El Chapo" Guzmán, se había apoderado del territorio californiano (desplazando a los Arellano Félix) para la distribución de droga hacia todo Estados Unidos.