NUEVA YORK — El policía Carlos Olmedo, de 31 años, ya no necesita respirador artificial y aunque todavía no puede hablar reconoce a su esposa y a sus hijos, según reveló ayer su suegro, el pastor Abraham Clemente.
Olmedo fue atropellado por una motocicleta cuando perseguía a tres sospechosos del robo de un auto en Bensonhurst, en Brooklyn, hace dos semanas, y permanece internado en el hospital Lutheran de Brooklyn.
Clemente calificó de “milagro de Dios” la recuperación de su suegro, asegurando que al policía “Dios le ha dado una nueva oportunidad”.
Clemente y su mujer son pastores de la Iglesia Pentecostal Jesucristo Amor de Dios, que está ubicada en el primer piso del edificio donde viven, en la calle DeKalb, en Brooklyn.
En el último piso vive su hija Abigail, Olmedo y el hijo de seis meses de ambos, Jeremías.
Olmedo también tiene una hija de 13 años y un hijo de 12, los cuales, según el pastor, han estado muy cerca de su padre en el hospital, ayudándolo en su recuperación.
“Y Olmedo reconoce a sus hermanos, a sus hijos y a su esposa, que siempre está a su lado”, dijo el pastor. “El todavía no puede hablar por el agujero que le hicieron en la garganta para instalarle el respirador artificial”, explicó.
Mensajes al hospital no fueron contestados al cierre.
Aunque la policía dijo ayer que Olmedo continúa en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos, Clemente aseguró que su yerno será trasladado a un hospital de Nueva Jersey esta semana, para recibir terapia.
jose.acosta@eldiariony.com
Temas Relacionados
Lugares:





