WASHINGTON, D.C.— Ayer las cabezas del Partido Demócrata en el Senado presentaron públicamente la Propuesta conceptual sobre inmigración y la describieron como una invitación explícita a los republicanos para negociar en este tema.
Hasta ahora, el llamado no genera mayores esperanzas, mientras las fechas para un proyecto de ley, como tal, tampoco están claras.
La propuesta de 26 páginas, obtenida por La Opinión el miércoles, fue presentada por el líder de la mayoría en el Senado Harry Reid (D-NV), Charles Schumer (D-NY), Dick Durbin (D-IL), Robert Menéndez (D-NJ) y Dianne Feinstein (D-CA).
El documento propone asegurar la frontera antes de tomar cualquier acción para cambiar el estatus de las personas que viven sin documentos legales en Estados Unidos". También propone un Estatus Legal Prospectivo (LPI) que les permitirá a los indocumentados y a los que son beneficiados por el TPS, viajar y trabajar en Estados Unidos. Después de ocho años se les daría su residencia.
"Republicanos y demócratas coinciden en que el sistema de inmigración está roto. No digan solamente que no, trabajen con nosotros. Ésta es una propuesta basada en las negociaciones bipartidistas que Schumer ha tenido.Es una invitación a trabajar juntos", dijo Reid.
El líder de la mayoría no especificó, sin embargo, hasta cuándo esperaran a los republicanos para negociar sobre la propuesta. "No creo que sea sabio de nuestra parte poner un límite de tiempo arbitrario. Somos pacientes", dijo a La Opinión.
Por lo pronto, la invitación no parece haber sido bien recibida. En una declaración conjunta, los senadores republicanos Jon Kyl (R-AZ) y Lindsey Graham (R-SC) aseguraron que "un papel conceptual que promete todo a todos no es lo mismo que una legislación responsable que reúne las mejores ideas de ambos lados. La propuesta no es nada más que un intento por anotar puntos políticos".
El senador John Cornyn (R-TX), el republicano de más alto rango en el subcomité de inmigración del Senado, dijo a La Opinión que Schumer ha estado hablando con él "sobre un proyecto migratorio durante el último año y no había producido nada. Entonces me sorprendió ver esta propuesta. Hay porciones de ella que son buenas, pero el problema es que los detalles son muy importantes y necesitan ser resueltos".
Consultado respecto a su disponibilidad de sentarse en la mesa, aseguró que "está dispuesto a trabajar, pero he dicho también que se necesitará que el Presidente use su influencia política para mover esto", aseguró.
Tras la promulgación de la SB1070, los llamados para concretar algo en inmigración se han intensificado. Ayer, la Asamblea de California aprobó una resolución urgiendo al gobierno a reparar el sistema migratorio, urgiendo al Presidente y Congreso a idear un plan que de legalización a los indocumentados.
Diferentes medios de comunicación cuestionaron la posición del presidente Barack Obama, debido a las declaraciones en las que dijo que "él sabe que puede que no exista un apetito inmediato para sumergirse en otro tema controversial", refiriéndose a inmigración.
No obstante, Obama aseguró ayer en una declaración que "ya no podemos esperar para arreglar nuestro sistema quebrado de inmigración".
"Mi gobierno desempeñará un papel activo en involucrar a aliados de ambos partidos para que trabajemos en pos a una solución bipartidista", dijo.
Sin plazos, ni aliados concretos, además de una agenda repleta y elecciones, el camino para que la Propuesta conceptual se transforme en un proyecto de ley viable, se ve extremadamente complejo. Y precisamente el miedo de muchos es que, impulsar algo que lleve a un fracaso, implicará poner una reforma migratoria en estado de coma por varios años.
Es por eso que cuando se analiza este esfuerzo, es válido preguntarse cuáles serán sus resultados concretos este año, cuando ya muchos hablan de un voto en 2011.