Rodeado de varios líderes angelinos, el alcalde Antonio Villaraigosa (centro) se suma al boicot contra Arizona. Ciro Cesar/La Opinión
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WASHINGTON, D.C.— Ayer las cabezas del Partido Demócrata en el Senado presentaron públicamente la Propuesta conceptual sobre inmigración y la describieron como una invitación explícita a los republicanos para negociar en este tema.

Hasta ahora, el llamado no genera mayores esperanzas, mientras las fechas para un proyecto de ley, como tal, tampoco están claras.

La propuesta de 26 páginas, obtenida por La Opinión el miércoles, fue presentada por el líder de la mayoría en el Senado Harry Reid (D-NV), Charles Schumer (D-NY), Dick Durbin (D-IL), Robert Menéndez (D-NJ) y Dianne Feinstein (D-CA).

El documento propone asegurar la frontera antes de tomar cualquier acción para cambiar el estatus de las personas que viven sin documentos legales en Estados Unidos". También propone un Estatus Legal Prospectivo (LPI) que les permitirá a los indocumentados y a los que son beneficiados por el TPS, viajar y trabajar en Estados Unidos. Después de ocho años se les daría su residencia.

"Republicanos y demócratas coinciden en que el sistema de inmigración está roto. No digan solamente que no, trabajen con nosotros. Ésta es una propuesta basada en las negociaciones bipartidistas que Schumer ha tenido.Es una invitación a trabajar juntos", dijo Reid.

El líder de la mayoría no especificó, sin embargo, hasta cuándo esperaran a los republicanos para negociar sobre la propuesta. "No creo que sea sabio de nuestra parte poner un límite de tiempo arbitrario. Somos pacientes", dijo a La Opinión.

Por lo pronto, la invitación no parece haber sido bien recibida. En una declaración conjunta, los senadores republicanos Jon Kyl (R-AZ) y Lindsey Graham (R-SC) aseguraron que "un papel conceptual que promete todo a todos no es lo mismo que una legislación responsable que reúne las mejores ideas de ambos lados. La propuesta no es nada más que un intento por anotar puntos políticos".