Al calificar la Ley SB1070 como anticonstiticional y considerar la urgencia de una reforma migratoria, el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, se sumó al boicot económico en contra de Arizona y llamó a la población a participar en la marcha de este sábado.

Flanqueado por activistas pro inmigrantes, líderes de diversas religiones y dirigentes sindicales, Villaraigosa alzó su voz para refrendar su apoyo para presionar al gobierno de Arizona a que se retracte de esa ley y al gobierno federal para que reforme el sistema de inmigración.

"En Estados Unidos nadie debe caminar por la calle con temor debido al color de su piel", dijo el alcalde en rechazo a la medida. "Sumo mi voz en fuerte oposición a esta ley que no es patriota y no es estadounidense, y llamo a nuestros líderes del gobierno federal a que aprueben una reforma amplia de inmigración en su lugar".

El alcalde dijo que la Ley Arizona es peor que la que se aprobó en Texas en 1974 y que la 187 de California en 1994.

El concejal Ed Reyes, quien junto con la concejala Janice Hahn, sometió una moción para aprobar el boicot contra Arizona, explicó que la ciudad se abstendrá de realizar cualquier trato económico con compañías de ese estado.

Indicó que la Contraloría ya detectó negociaciones donde el estado vecino estaría siendo afectado por más de 7 millones de dólares.

El alcalde exhortó a quienes participarán en la marcha a ir vestidos de blanco, con la bandera estadounidense, con agua, una bolsa para recoger la basura, y a marchar en paz.

Los Ángeles, dijo, cuenta con una amplia trayectoria en boicots como táctica para lograr cambios sociales, como en el que participó en los 70, también en contra de Arizona, que no quería declarar el feriado de Martin Luther King.