El pleito establece que las mujeres que trabajan para la megatienda ganan menos y tienen menos oportunidades que los hombres. Archivo
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Si usted trabajó para Walmart en algún momento de su vida a partir del 26 diciembre de 2001, dice el anuncio, puede que tenga derechos legales como parte de una demanda colectiva contra la poderosa corporación por supuesta discriminación contra sus empleadas del sexo femenino.

Este aviso, que apareció por primera vez hace ocho años, adquirió nueva relevancia ayer, cuando el Tribunal de Apelaciones de San Francisco —Noveno Circuito— dio luz verde a lo que él mismo denominó "la demanda colectiva más grande de la historia".

La causa abarca a un contingente que ronda el millón de mujeres que laboraron para Walmart o para Sam’s Clubs desde esa fecha. Es decir, 0.3% de la población estadounidense.

En lo medular, la acusación alega que las mujeres que trabajan para la megacorporación ganan menos y tienen menos y más limitadas oportunidades de promoción que los hombres.

Los magistrados autorizaron el proceso por seis votos contra cinco, un fallo que podría entrañar el desembolso de miles de millones de dólares en remuneraciones por daños de parte de Walmart.

"Esperamos que el caso pase a la fase de juicio en un año", declaró la abogada Arcelia Hurtado, directora de Equal Rights Advocates (ERA), una organización de San Francisco que se dedica a abogar por los derechos de la mujer en todo el país, y parte del grupo de organizaciones legales que se involucraron en el caso.

Hurtado aseveró que las empleadas de Walmart son víctimas de un patrón de conducta discriminatoria que también se repite en otras corporaciones.

Walmart, que posee alrededor de 3,400 tiendas tan sólo en Estados Unidos, deploró el fallo del Noveno Circuito y dio a conocer que va a estudiar sus opciones legales, incluyendo la de llevar el caso a la Suprema Corte de Justicia.