Washiington, D. C. — Hasta último momento el liderazgo de la mayoría en la Cámara de Representantes contaba votos y sostenía reuniones ayer para asegurar el número 216, clave para aprobar la polémica reforma sanitaria, que será votada a las 3 de la tarde de mañana domingo.
Mientras el líder de la mayoría Steny Hoyer (D-MD), se mostraba confiado ante las cámaras respecto al éxito de la legislación, los demócratas aún indecisos, la mayoría de ellos pertenecientes a la facción más conservadora del partido (Blue Dogs), recibían llamadas de la oficina de la Presidenta de la Cámara Baja y de la Casa Blanca.
En general los demócratas conservadores han argumentado que sus dudas se basan en que el proyecto incluya niveles adecuados de subsidios que permitan verdaderamente comprar seguro médico. Otros han enfatizado que aún no terminan de revisar la legislación y por lo tanto no están en posición de dar su voto.
Sin embargo, la incertidumbre respecto a cómo su posición afectará el apo- yo de sus constituyentes, sobre todo en estados que cambian fácilmente de tendencia entre republicanos y demócratas parece ser el mayor problema, a ocho meses de las elecciones legislativas.
La maniobra legislativa conocida como reconciliación, permite cambios en el proyecto de ley del Senado, a través de una mayoría simple. De acuerdo a las modificaciones que la Cámara de Repre- sentantes realizó al proyecto de ley aprobado por el Senado, la Oficina de Presu- puesto del Congreso estimó esta sema- na, que la reforma sanitaria costará 940 mil millones en los próximos 10 años y que reducirá el déficit fiscal en 130 mil millones de dólares durante el mismo periodo.






