La tormenta que cayó sobre el área de Los Ángeles durante varias horas en la madrugada de ayer se ensañó con las zonas de La Cañada Flintridge y La Crescenta, donde más de 500 viviendas fueron evacuadas y 41 casas, vehículos y propiedades personales de los vecinos resultaron dañados por el lodo y el agua.
Deslaves en zonas montañosas peladas por los incendios del pasado mes de agosto arrastraron vehículos y enseres personales por el bulevar Ocean View, en La Cañada (al norte de Glendale) ayer por la mañana, después de que las fuertes lluvias que persistieron durante la madrugada se intensificaran al amanecer.
"Fuimos casa por casa pidiendo a los residentes que se salieran", dijo el inspector de bomberos del condado de Los Ángeles Frederick Stowers. "Algunas de las calles eran un completo desastre".
Los vecinos comentaban que la fuerza de la lluvia los tomó por sorpresa y que se despertaron con el ruido de los carros que eran arrastrados calle abajo.
"Eran las 5:00 a.m. cuando escuché ruidos, como truenos. Cuando me asomé vi el lodo llevándose todo por delante", dijo Leslie Fernández, de 49 años de edad.
Equipos de rescate tuvieron que usar maquinaria pesada para abrir de nuevo las calles enlodadas.
Más de 2 pulgadas de lluvia cayeron sobre las zonas de Santa Anita, Sierra Madre, Arcadia y Monrovia, todas zonas afectadas por los incendios del verano.
En otras partes de Los Ángeles la lluvia causó problemas varios, incluyendo la pérdida del servicio eléctrico a casi 10,000 personas y el derrumbe de varios árboles.
En la famosa zona comercial de la Avenida Melrose, numerosos negocios fueron inundados con más de un pie de agua.






