Nueva York — Los sobrevivientes de un incendio que mató a cinco guatemaltecos en Bensonhurst han sido localizados. Se han quedado sin casa, sin ropa y sin ninguna pertenencia, informó ayer el reverendo Erick Salgado, de la iglesia evangélica Jóvenes Cristianos, en Bensonhurst. “Ahora mismo no tienen donde vivir, no tienen ropa, no tienen nada,” señaló.
Según la policía, 18 personas vivían en el edificio de tres pisos en el 2033 de la Calle 86 que se incendió el sábado 30 de enero.
Seis de los nueve jornaleros que vivían en el segundo piso hablaron con reporteros ayer en la iglesia. Mario Morales, encargado de pagar la renta en el segundo piso, dijo, “yo salí por la ventana. Cuando volteamos ya estaba quemándose todo el edificio”.
Marcelino Acpacaja relató como un compañero ayudó a salvar al niño de 2 años de Luisa María Ordóñez y Miguel Chan, quienes vivían en el tercer piso. “Cuando me desperté ya estaba ardiendo...Desperté a mi compañero. Yo me tiré a la calle. El no se animó a tirarse… Estaba gritando la señora. Tiraron a los niños y el grandecito lo agarró Daniel”. Daniel no estuvo presente.
Miguel Chan, quien cargaba a su hijo, Josias, agradeció a los residentes del segundo piso. “Los llevo en mi corazón toda mi vida. Sin la ayuda de ellos no tendría a mi hijo en mis brazos”.
Las donaciones de dinero y comida se pueden hacer en la iglesia Jóvenes Cristianos de EE.UU. ubicada en el 8750 de la Avenida 17.
annie.correa@eldiariony.com
Nueva York — Los sobrevivientes de un incendio que mató a cinco guatemaltecos en Bensonhurst han sido localizados. Se han quedado sin casa, sin ropa y sin ninguna pertenencia, informó ayer el reverendo Erick Salgado, de la iglesia evangélica Jóvenes Cristianos, en Bensonhurst. “Ahora mismo no tienen donde vivir, no tienen ropa, no tienen nada,” señaló.
Según la policía, 18 personas vivían en el edificio de tres pisos en el 2033 de la Calle 86 que se incendió el sábado 30 de enero.
Seis de los nueve jornaleros que vivían en el segundo piso hablaron con reporteros ayer en la iglesia. Mario Morales, encargado de pagar la renta en el segundo piso, dijo, “yo salí por la ventana. Cuando volteamos ya estaba quemándose todo el edificio”.
Marcelino Acpacaja relató como un compañero ayudó a salvar al niño de 2 años de Luisa María Ordóñez y Miguel Chan, quienes vivían en el tercer piso. “Cuando me desperté ya estaba ardiendo...Desperté a mi compañero. Yo me tiré a la calle. El no se animó a tirarse… Estaba gritando la señora. Tiraron a los niños y el grandecito lo agarró Daniel”. Daniel no estuvo presente.
Miguel Chan, quien cargaba a su hijo, Josias, agradeció a los residentes del segundo piso. “Los llevo en mi corazón toda mi vida. Sin la ayuda de ellos no tendría a mi hijo en mis brazos”.
Las donaciones de dinero y comida se pueden hacer en la iglesia Jóvenes Cristianos de EE.UU. ubicada en el 8750 de la Avenida 17.
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