Nueva York — Un incendio en el que murieron cinco guatemaltecos en Bensonhurst, Brooklyn, el sábado pasado, fue provocado, declaró Salvatore Cassano, jefe de bomberos de la ciudad de Nueva York.
“Es muy probable que esto fuera un incendio intencional”, aseguró Cassano, en declaraciones a la prensa. Por ende, las muertes de los cinco inmigrantes guatemaltecos, cuatro hombres y una mujer, han sido clasificadas como homicidios.
Paul Browne, vocero de la policía, aseguró que entre las posibles causas del incendio podría estar una venganza personal.
El incendio comenzó a las 2:30 de la mañana en la 2033 de la Calle 86, un edificio de tres pisos, en que la policía estima vivían 18 personas. Los residentes ocupaban el segundo y tercer piso; en el primer piso funciona un restaurante japonés.
En una rueda de prensa en la comisaría 62 en Bensonhurst, la policía pidió la ayuda del público para encontrar a los responsables, y aseguró que no tuviesen miedo de llamar a la policía.
El detective Gilberto Alonso recalcó: “mucha gente tal vez tenga miedo a la policía (por su estatus migratorio). No es lo que estamos buscando… Simplemente queremos todas las pistas. El familiar que haya oído algo, alguien que haya visto algo”.
El reverendo Erick Salgado destacó que las personas que tengan información también pueden acudir a la iglesia evangélica Jóvenes Cristianos, en la 8750 de la Avenida 17 en Bensonhurst.
En la iglesia, Miguel Chan, viudo de Luisa María Ordóñez, una de las víctimas reaccionó a la noticia de que el incendio fue intencional, diciendo “que se haga justicia. Ellos (las autoridades) tomarán en las manos lo que tienen que hacer. Fue un crimen”, agregó.






