En función del futuro de los jóvenes son los planes de mejorar su educación en el presente. J. Emilio Flores/La Opinión
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Convencidos de que la educación es responsabilidad no sólo de las escuelas sino de toda la comunidad, 18 líderes de instituciones públicas y privadas firmaron ayer un acuerdo para mejorar las oportunidades de los estudiantes de Los Ángeles.

Al pacto, denominado L.A. Compact, se unieron desde autoridades educativas como el superintendente del Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD), Ramón Cortines, y la presidenta de la Junta escolar del distrito, Mónica García, hasta empresarios regionales representados por Gary Toebben, presidente de la Cámara de Comercio de Los Ángeles, y líderes sindicales, como María Elena Durazo, secretaria ejecutiva de la Federación de Trabajadores de Los Ángeles (AFL-CIO).

Además cuenta con el apoyo de 11 universidades de la región, del alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, y de la organización no lucrativa United Way.

"Es otro motivo de esperanza para las familias de Los Ángeles", dijo Cortines, quien, sin embargo, se mostraba muy cauteloso respecto a los resultados que a corto plazo pueda conseguir L.A Compact en medio de los retos actuales.

"No quiero hacer ninguna promesa", dijo Cortines, señalando que lamentablemente la realidad inmediata está plagada de noticias descorazonadoras como los avisos de despido a personal del distrito que el superintendente estará enviando próximamente, y los recortes en programas y servicios a las escuelas.

Toebben también señaló que las acciones de L.A Compact no van dirigidas primordialmente a la consecución de más fondos para la educación, pero comentó que ese puede ser uno de sus efectos secundarios positivos.

Como prueba de ello, los firmantes de este pacto señalan que en los dos años de negociaciones previas para formalizar L.A Compact, la iniciativa consiguió crear el instituto de Desarrollo de Escuelas de Los Ángeles (LASDI), así como conseguir retener 33 millones en fondos de la Ley de Inversión para la Calidad Educativa (QEIA), cuya continuidad peligraba.