Kirsten Gillibrand.  Foto: AP ap
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Nueva York — La senadora de los Estados Unidos, Kirsten Gillibrand —quien se encuentra en campaña para mantener su curul— habló ayer con EL DIARIO LA PRENSA sobre su postura ante la comunidad inmigrante a nivel del estado y la nación.

La candidata demócrata dijo que ha impulsado una reforma integral desde que fue nombrada senadora por el gobernador David Paterson, en reemplazo de Hillary Clinton, en el 2009. Sin embargo, como congresista de un distrito conservador al norte del estado, Gillibrand se opuso abiertamente a la inmigración ilegal: estaba en contra de la amnistía, criticó la propuesta del otrora gobernador Eliot Spitzer de ofrecer licencias de conducir a los indocumentados y apoyó una política en que la policía local podría implementar las leyes federales de inmigración.

Sin embargo, ahora durante la entrevista exclusiva, explicó su posición en el pasado y su mirada hacia el futuro.

Urge reforma migratoria

"Necesitamos una reforma integral en este país. Es una crisis urgente", dijo Gillibrand. Agregó: "Es un imperativo moral porque necesitamos la reunificación de familias. Este país se construyó sobre los valores de familia. Tenemos que enfrentar el retraso (de solicitudes para visas) y asegurar que se trate de un retraso de 6 meses, no de 8 años. Pienso que hay que enfrentar el asunto de inmigración en términos económicos y tener una conversación honesta sobre cuál es el tamaño adecuado (de la comunidad inmigrante). ¿Necesitamos dos millones o 12 millones de visas? Tenemos que construir el sistema que necesitamos, con el número adecuado de abogados y administradores de casos para tener un sistema de inmigración eficiente y flexible".

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