Nacieron en la época de la computación y son los amos del uso mediático y de las redes sociales. Son los niños y los jóvenes que enseñan a sus papás a usar un iPod o un Playstation, y que llegan a pasar hasta ocho horas expuestos a los medios de comunicación con fines de entretenimiento.
Un estudio publicado por la Fundación Kaiser Family hizo un análisis del uso que los menores entre los 8 y los 18 años hacen de los medios de comunicación a nivel nacional, incluyendo la televisión, los aparatos de música o audio, las computadoras, así como los videojuegos, y comparó estas cifras con las obtenidas cinco años atrás.
Con el acceso a la tecnología al alcance de la mano las 24 horas, en un día promedio los chicos pasan la tercera parte de ellas, casi ocho horas, utilizando algún medio con fines de entretenimiento. Considerando sus habilidades multitasking, es decir, la capacidad de usar más de un medio a la vez, el tiempo efectivo de exposición a contenido mediático alcanza las 11 horas al día.
En comparación con las cifras de hace cinco años, los chicos han incrementado el tiempo que pasan expuestos a los medios en una hora y 17 minutos, pasando de 6.21 horas en 2004, a 7.38 en 2009. Considerando el factor multitasking, el incremento va de 8.33 horas en 2004 a 10.45 en 2009.
Con base en un desglose por medio, el incremento más notorio se da en el uso de teléfonos celulares y iPods o reproductores de MP3. Durante los últimos cinco años la cifra de quienes cuentan con un teléfono celular pasó de 39% a 66%, mientras que quienes tienen un reproductor de MP3 aumentaron del 18% al 76%.
Un fenómeno interesante es la transformación de los teléfonos celulares en aparatos multimedia; la mayoría de los encuestados ahora pasa más tiempo escuchando música, usando juegos o viendo videos en sus teléfonos celulares —un total de 49 minutos diarios— que el que pasa utilizándolos para hacer llamadas telefóncias, 33 minutos diarios.
Uno de los factores novedosos en este estudio es el uso de las redes sociales en internet, que encabeza las actividades en línea entre los jóvenes. Tres de cada cuatro, un 74% de quienes están entre séptimo y doceavo grado, cuentan con un perfil personal en alguna red social.
"La cantidad de tiempo que los jóvenes están pasando en los medios ha crecido a niveles mayores a los correspondientes a una semana de trabajo de tiempo completo", hizo notar Drew Altman, presidente de la Fundación Kaiser Family. "Cuando los niños pasan tanto tiempo haciendo cualquier tipo de actividad, debemos revisar cuáles son sus consecuencias, para bien o para mal".
Y en efecto, este reporte se hace cargo de las consecuencias. Aunque no es posible establecer una relación directa de causa y efecto entre el uso de medios y las notas escolares, el 47% de los chicos que utilizan los medios durante un tiempo prolongado obtienen calificaciones regulares o bajas —en su mayoría C—, en comparación con un 23% de quienes usan los medios de manera moderada.
Otra diferencia notable es aquella entre los chicos hispanos o afroamericanos con respecto a los anglosajones. El primer grupo consume cerca de cuatro horas y media más al día que el segundo, en especial por lo que se refiere a la televisión: los chicos afroamericanos y latinos pasan cerca de seis horas viendo televisión, en comparación con las tres horas y media que dedican los blancos a esta actividad.
El consumo en televisión bajó en 25 minutos en los últimos cinco años; sin embargo, considerando los nuevos formatos, como la internet, los teléfonos celulares y los iPods, existe un incremento real de casi 40 minutos.
José Luis Benavides, jefe del departamento de Periodismo de CalState Northridge, considera que estos resultados eran de espararse dado el avance tecnológico y la facilidad para acceder a estos recursos; pero estima que un factor a analizar es justamente la capacidad multitasking entre los chicos, que puede afectar su capacidad de atención.
"La manera en que ahora pueden estar expuestos a dos medios de comunicación distintos simultáneamente tiene una consecuencia en la parte escolar, porque eso hace que su atención se divida y no le permita profundidad de conocimiento en ninguna de las dos cosas", señala el académico. "Aunque aparentemente lo manejan bien, difícilmente la mente humana funciona de manera que se pueda sacar el máximo provecho a las dos cosas".
Otro aspecto mencionado por Benavides es la transformación de los conceptos lineales que anteriormente proporcionaba la lectura en materiales impresos. El estudio señala que, en promedio, los jóvenes no dedican más de 40 minutos a esta actividad.
"Estos jóvenes tendrán una cultura más orientada a lo audiovisual, a una especie de simultaneidad que no existe en la parte lineal que te da el libro impreso, que no tiene ninguna relación con la palabra escrita. Ellos han ganado un mejor alfabetismo audiovisual, pero han perdido la profundidad que da el texto", comentó.
Sólo tres de cada diez encuestados dijeron tener reglas en casa con respecto a cuánto tiempo pueden pasar viendo la televisión (28%) o jugando con consolas de videojuegos (30%); un 36% dijo tener reglas con respecto al uso de la computadora. Justamente aquellos que tienen algún tipo de regla para limitar el uso de medios son los que hacen un consumo menor, cerca de tres horas menos que quienes no tienen limitación alguna.