Quito/EFE — El Frente de Defensa de la Amazonía, que aglutina a los demandantes contra la petrolera Chevron-Texaco en un caso de supuestos daños ambientales en Ecuador, aseguró ayer que las acusaciones de soborno al juez que lleva el caso, señaladas por la empresa, no sería el primer acto de corrupción de la compañía.
En un encuentro con periodistas, Pablo Fajardo, uno de los integrantes jurídicos del Frente, indicó que "estas acciones de ahora no son nuevas ni únicas" y que la asociación ha denunciado "durante mucho tiempo" la corrupción de la empresa en el proceso judicial.
Luis Yanza, otro de los líderes de la agrupación, acusó "directamente a Chevron de ser el autor intelectual y material" de los que denominó "toxivídeos", que habría fabricado con la finalidad de "dilatar el proceso judicial" y "evitar una sentencia condenatoria".
Yanza se refirió a unos vídeos que la petrolera hizo públicos el pasado lunes, grabados clandestinamente, de los que se deduce, según la empresa, que el juez, los demandantes y representantes gubernamentales habrían establecido un acuerdo para repartirse tres millones de dólares tras una condena a Chevron.
En la rueda de prensa, los demandantes hicieron un recuento de los presuntos actos "corruptos" que la petrolera realizó a lo largo de los casi 16 años que dura el juicio.
Recordaron que en 2005 Chevron presentó un informe de inteligencia, que más tarde se dilucidó como falso, para no presentarse a la inspección de unos de los pozos petroleros.
También explicaron que la petrolera ha participado en una campaña de presión sobre las autoridades de Estados Unidos para que ese país no renovara el acuerdo de preferencias arancelarias con Ecuador, para, de ese modo, "ejercer presión sobre el Gobierno ecuatoriano y afectar a los demandantes", afirmó Luis Núñez, también del Frente.






