Vista de la calle donde ubica la residencia de María Rodríguez, cuyos hijos fueron removidos del hogar. (FOTO: Claudia Núñez/La Opinión)
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Ninguno supera los 14 años y aunque inocentes, sus nombres ya se relacionan con los grandes carteles de las drogas. Son los casos de numerosos niños que ahora están bajo resguardo de agencias gubernamentales tras los recientes golpes al narcotráfico mexicano en la zona del Inland Empire.

En menos de una semana nueve menores fueron encontrados en dos viviendas vinculadas al cartel de Sinaloa y el de Tijuana que operaban en vecindarios de Hesperia y Victorville en el condado de San Bernardino.

Los niños entre las edades de seis y 14 años fueron puestos a disposición del Departamento de Protección a Menores y podrían ser repatriados a México.

Ubicada justo frente a una escuela primaria en un vecindario de clase media, una casa color café era la fachada perfecta desde donde operaba una célula del Cartel de Tijuana, arrestado el fin de semana en la ciudad de Victorville en el Condado de San Bernardino.

Una violación de tráfico llevó a los oficiales del Departamento del Sheriff de San Bernardino (SBSD) a la detención de María Rodríguez, quien en el interior de su vehículo transportaba más de dos libras de metanfetaminas ocultas en bolsas de compra de supermercado.

Auxiliados por un helicóptero y varias patrullas, los oficiales catearon la vivienda de Rodríguez en el 11000 de la calle Fern Pine y detectaron a cuatro niños, todos de origen hispano, que permanecían ocultos en la casa.

"En la vivienda había más drogas, escalas para medir las dosis, bolsas con pastillas", indicó Jodie Miller, portavoz de SBSD

"A ellos logramos rescatarlos pero hay decenas de niños que siguen víctimas en un ambiente altamente dañino para ellos", agregó Miller.