Ninguno supera los 14 años y aunque inocentes, sus nombres ya se relacionan con los grandes carteles de las drogas. Son los casos de numerosos niños que ahora están bajo resguardo de agencias gubernamentales tras los recientes golpes al narcotráfico mexicano en la zona del Inland Empire.
En menos de una semana nueve menores fueron encontrados en dos viviendas vinculadas al cartel de Sinaloa y el de Tijuana que operaban en vecindarios de Hesperia y Victorville en el condado de San Bernardino.
Los niños entre las edades de seis y 14 años fueron puestos a disposición del Departamento de Protección a Menores y podrían ser repatriados a México.
Ubicada justo frente a una escuela primaria en un vecindario de clase media, una casa color café era la fachada perfecta desde donde operaba una célula del Cartel de Tijuana, arrestado el fin de semana en la ciudad de Victorville en el Condado de San Bernardino.
Una violación de tráfico llevó a los oficiales del Departamento del Sheriff de San Bernardino (SBSD) a la detención de María Rodríguez, quien en el interior de su vehículo transportaba más de dos libras de metanfetaminas ocultas en bolsas de compra de supermercado.
Auxiliados por un helicóptero y varias patrullas, los oficiales catearon la vivienda de Rodríguez en el 11000 de la calle Fern Pine y detectaron a cuatro niños, todos de origen hispano, que permanecían ocultos en la casa.
"En la vivienda había más drogas, escalas para medir las dosis, bolsas con pastillas", indicó Jodie Miller, portavoz de SBSD
"A ellos logramos rescatarlos pero hay decenas de niños que siguen víctimas en un ambiente altamente dañino para ellos", agregó Miller.
A menos de 10 millas de distancia de la vivienda de los Ríos, otros tres menores fueron localizados por agentes de la procuraduría tras rastrear a una célula del cartel de Sinaloa que dirigía operaciones desde la ciudad de Hesperia.
Los padres, originarios de Culiacán y Mexicali servían como enlace de distribución de cocaína entre el cartel y vendedores del sur de California. En su poder tenían 160 libras de cocaína por un valor de 1.1 millón de dólares.
La detención de menores en operativos al narcotráfico se convirtió en una epidemia a partir de 1999 cuando los agentes antinarcóticos detectaron más de 750 menores en un periodo de un año, sólo en la región del Inland Empire.
"Si los niños tienen un familiar directo en la zona se pone a su resguardo, pero ese "sí" es el gran problema, porque casi nadie quiere hacerse cargo de ellos. En estos operativos recientes todos los niños pasaron al servicio de menores", indicó Miller.
Tan sólo el mes pasado, más de 50 personas han sido arrestadas en el sur de California por sus nexos con el cartel de Sinaloa.
"Sabemos y estamos al tanto, por los reportes que ha sido alto el número de mexicanos detenidos, pero si ellos no requieren de nuestra ayuda no tenemos manera de contactarlos", indicó el portavoz del Consulado de San Bernardino, Federico Bass.
A la fecha 45 menores mexicanos han sido reunificados con sus familias y retirados del sistema de adopciones del condado, indicó Bass.
Por cuestiones de logística, los carteles han trasladado gran parte de sus operaciones a vecindarios latinos del sur de California donde les es más fácil operar, indicó un agente antinarcóticos de la procuraduría quien prefirió quedar en el anonimato.
"Son familias enteras. Hemos entrevistado a niños que nos cuentan que sus padres los ponían a contar pastillas y dinero", detalló.
De octubre a la fecha, al menos 48 familias hispanas han sido acusadas por operaciones relacionadas al narcotráfico en las ciudades del Inland Empire, estos padres, también enfrentan multas por negligencia de menores, indicó Emilio Amaya asesor legal y director del Centro de Servicios Comunitarios en San Bernardino.
"Desafortunadamente en muchas ocasiones pagan justos por pecadores. Tenemos casos donde se realizan operativos para perseguir a una célula de traficantes y terminan arrestando a decenas de inmigrantes", afirmó Amaya.
El caso más reciente sucedió en Temecula en el condado de Riverside, donde al menos 10 menores fueron recuperados por las autoridades tras un operativo en un centro de apartamentos donde se perseguía a miembros de carteles mexicanos.
A la fecha, más de 2,000 menores han pasado a hogares de crianza tras cateos a casas de traficantes y productores de metanfetaminas en California y más de la mitad de los casos son menores localizados en los condados de Riverside y San Bernardino, según cifras del Departamento de Justicia del Estados.
La muerte de tres niños entre las edades de 1 a 3 años, cuya madre los abandonó tras la exposición de sus vivienda que se incendió mientras producía metanfetaminas, fue el detonandote para formar la agencia Drug Endangered Children (DEC) para el Inland Empire que atiende en promedio 100 casos por año.
Según el reporte de la policía, la mujer en completo estado de drogadicción salió huyendo de la vivienda sin siquiera intentar rescatar a sus menores.
"Los peligros ambientales y físicos de los niños que viven en hogares con los usuarios de metanfetamina son numerosos. Estos menores están expuestos a productos químicos tóxicos y algunos corren el riesgo de ingerir accidentalmente metanfetamina que queda en la casa o los productos utilizados para crear las drogas", apuntó Miller.
Actualmente más de 15,200 niños están bajo el sistema de adopción tras ser rescatados de hogares donde se distribuía o producía drogas.