La gran cantidad de azúcar que contienen los refrescos alimentan la obesidad, uno de los principales males de la actualidad. (FOTO: Archivo)
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SACRAMENTO.— Las evidencias científicas que prueban que el consumo de refrescos y sodas tiene una fuerte relación con la obesidad ha movilizado a líderes y gobernantes de California, quienes incluso consideran proponer un impuesto para estas bebidas azucaradas que se han convertido en un grave riesgo para la salud.

Un estudio revelado la semana pasada y realizado por el Centro de Defensa de la Salud Pública de California (CCPHA) y el Centro de Investigación de Política de Salud de la Universidad de California en Berkeley (UCLA) encontró que quien bebe una soda o más por día, tiene un 27% más de probabilidades de subir de peso que quien no la consume, independientemente de su raza o etnia.

"La ciencia es clara y definitiva: La soda está alimentando a la epidemia de obesidad anual de California que tiene un costo de $41,000", dijo el director del CCPHA, Harold Goldstein, autor de la investigación.

Añadió que bebemos soda como agua. "Pero a diferencia del agua, cada refresco de 20 onzas contiene 17 cucharadas de azúcar", destacó.

Uno de los más grandes cambios en la dieta de los estadounidenses en los últimos 30 años, indica el estudio, tiene que ver con el enorme aumento en el consumo de soda, el cual representa el 43% de todas las nuevas calorías.

El consumo de soda es aún más preocupante entre los menores. El estudio encontró que 41% de todos los niños entre los 2 y 11 años beben al menos una soda o un refresco por día. No obstante, los mayores consumidores son los adolescentes entre los 12 y 17 años, con el 62% de ellos bebiendo una o más sodas por día.