Raymundo, de 41 años, es uno de los doce millones de inmigrantes que no estará cubierto dentro del plan nacional de salud.(Foto: ANNIE CORREAL/EDLP)
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Nueva York — El presidente Barack Obama anunció el miércoles —en un discurso ante el Congreso— que los indocumentados no se beneficiarían de los proyectos de salud actualmente debatidos en Washington D.C.

“Hay algunos que dicen que nuestro esfuerzo para alcanzar una reforma dará seguro a inmigrantes ilegales. Esto también es falso: las reformas que estoy proponiendo no se aplicarán a aquellos que están en el país de manera ilegal”, aseguró el mandatario.

El comentario causó furor en los medios por el comentario de un representante republicano de Carolina del Sur, Joe Wilson, que interrumpió al presidente Obama, diciendo, “¡Mientes!”.

Sin embargo, en la especulación sobre la verdadera posición de los indocumentados en los propuestos proyectos de ley, se ha descuidado un punto clave: todas las versiones del proyecto de ley prohíben el uso de fondos federales para ayudar a indocumentados —sin embargo, requieren que todo inmigrante tenga un seguro médico.

“Todo el mundo —al menos de personas que están en el país a muy corto plazo— tendrán que tener un seguro médico. Esto significa que tendrán que pagar por ello o ser multados, a pesar del hecho que no califican para los subsidios”, dijo Jennifer Ng’andu, subdirectora del proyecto de la política de salud del Consejo Nacional de La Raza, refiriéndose a los subsidios que ofrecerá el gobierno a ciudadanos bajo el plan sanitario “Todo inmigrante tendrá que pagar”, recalcó.

Los indocumentados podrán comprar su seguro privado o adquirirlo por medio de sus empleadores, como lo hacen ahora. Las versiones del proyecto en la Cámara Baja prohíben el uso de fondos federales para ayudar a indocumentados a conseguir un seguro.