Héctor (izquierda, de 35 años de edad) y Rubén (de 51), con sus hijos adoptivos Anthony, de 4 años, y Andrew, quien ya cumplió siete. [Foto: Pilar Marrero]
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No hay duda de que el tema de la adopción por parte de las parejas del mismo sexo despierta controversias, por cuestionamientos sobre el efecto que tiene sobre los niños el crecer en lo que muchos llamarían una "familia alternativa o no-tradicional" donde en vez de tener un papá y una mamá, hay dos papás, o dos mamás. O un padre o madre que es gay.

Se cuestiona si el niño o niña verá alterada su identidad sexual de alguna manera, o su salud mental por supuestamente vivir en "ambiente homosexual". Los más radicales argumentan que abre la puerta a temas de abuso sexual o pederastia. Otros, como muchos grupos religiosos, dicen que simplemente está mal, moralmente. Como dijo el entonces precandidato republicano Mitt Romney en la Convención Republicana el año pasado: "Los niños deberían tener un padre y una madre".

Hay especialistas en salud mental que están convencidos de que el impacto es negativo. "Yo he tratado a muchos homosexuales y transexuales y nunca encontré a uno que tenga una actitud saludable sobre su propia sexualidad o sobre el sexo opuesto… Si no hay claridad sobre lo que es ser un hombre o una mujer, eso puede afectar a los hijos", señala el doctor en psicología David Eigen.

Esos cuestionamientos persisten en algunos sectores de la población y probablemente siempre existan, pero una mirada a 30 años de investigaciones científicas revelan una conclusión bastante clara: no hay ningún efecto negativo, ni sicológico ni de ninguna otra clase sobre los niños que han crecido en familias encabezadas por personas homosexuales.

De acuerdo con la Asociación Médica Americana (AMA), "los resultados de investigaciones realizados hasta ahora sugieren que los hijos de padres gays o lesbianas tienen relaciones positivas con sus semejantes y también con adultos de ambos sexos… el miedo de que estos niños sean abusados o aislados por sus semejantes, o se vean aislados en comunidades homosexuales no se manifiesta en la vida real".