El Crown Victoria 1999 que Karina y Roberto Chávez tenían les gastaba mucha gasolina. Con un motor V8 el consumo de combustible era criminal para el bolsillo de este matrimonio de Bakersfield. Desde hace tiempo, cuando el galón de regular llegó a costar más de 4 dólares, los Chávez no encontraban la forma de deshacerse de ese monstruo devorador de octanos.
"Ya queríamos cambiar de carro, pero no sabíamos si íbamos a poder pagarlo, ahora con este programa pues ya es una gran ayuda", comentó Karina mientras le hacían el papeleo para comprar un Nissan Altima del año.
La señora Chávez se refería al Sistema de Asignación de Reembolso para Vehículos (CARS) o el llamado Cash for Clunkers (dinero por su carcacha) que echó a andar el gobierno federal como una forma de reactivar el mercado automovilístico y que en su primera semana parece haber dado muy buenos resultados. Tanto que los primeros 1,000 millones de dólares asignados se agotaron el jueves y
El Congreso se apresuró a aprobar el viernes dos mil millones de dólares adicionales para el CARS, por lo que la continuidad del mismo depende ahora de la ratificación del Senado, que se espera vote esta semana.
Por lo pronto es la chatarra la que ha movido la industria automotriz la semana pasada. "Está funcionando de manera fantástica, creo que es el único estímulo económico que está funcionando, porque la gente trae sus carros viejos y obtienen la mayor cantidad de dinero que pudieran obtener, están recibiendo 4,500 dólares por automóviles por los que típicamente estarían recibiendo en 100 o 500 dólares", dijo Rich Smith, jefe de fianzas del concesionario de Dodge en Glendale.
Durante viernes y sábado, dijo Smith, habían atendido a un centenar de clientes, un incremento de más del 50% en comparación con el fin de semana previo.
"Esto es beneficioso para la gente y la economía en general, porque el vendedor obtiene su comisión, ganan más dinero y gastan más dinero y la derrama económica continúa", explicó. "Estamos viendo mucha acción, porque el negocio estaba bien lento, ahora con este paquete de estímulo se está viendo mejor la situación, los clientes están regresando".
Claudio Ries, vendedor del concesionario de Nissan en Glendale, comentó que tan sólo el sábado vendieron unos 25 automóviles nuevos como parte del programa CARS.
"Fue un día fuera de lo normal para como está la situación económica y porque en un fin de semana bueno se llegan a vender unos 12 carros, ese es el promedio que veníamos trayendo los fines de semana, pero con este programa se levantó bastante", dijo Ries.
"Hoy (domingo) también hemos tenido muchísimos clientes, en la semana se vieron cosas bien especiales, porque vendimos en días de semana hasta 10 carros, algo que no es normal para días de entre semana".
La idea del programa CARS es, además de reactivar la economía, sacar de la calle los vehículos que consumen mucha gasolina o que por su uso requieren más repuestos o son inseguros.
Para que el vehículo sea intercambiable por los 4,500 dólares (que se descuentan del costo del automóvil que se va a adquirir) debe cumplir con una serie de requisitos, el principal es que el rendimiento de gasolina sea menor de 18 millas por galón y que sean autos fabricados de 1984 a 2002.
Otros de los beneficios de Cash for Clunkers, es que las carreteras pueden ser más seguras sin tanta chatarra circulando y de que es una buena medida para el medio ambiente.
"Si compran un carro cero millas, de cuatro cilindros, con garantía de cinco años, el cliente no tendrá preocupación por un buen tiempo, hay tranquilidad en ese aspecto", comentó el vendedor de la Nissan.
Las personas pueden verificar en el sitio de internet www.cars.gov si su automóvil califica para este programa.
"Yo tengo una Dodge Durango del 2000 y así como está, en la calle no podría venderla en los 4,500 que dan, con este programa pues sí me conviene para comprar el Altima nuevecito, que es más económico, es de cuatro cilindros, me da 32 millas por galón", dijo emocionado Raúl García, residente de Glasell Park.
Por su parte, Florencio Castro acudió ayer al concesionario con la idea de cambiar su Toyota Previa 1992 para salir manejando un Nissan Versa 2009.
"Mi carro ya está viejo, tengo ocho años con la Toyota, no me ha dado problemas, pero ya es hora de cambiarlo y pues hay que aprovechar que está este programa para comprar carro nuevo", comentó Castro.
Los carros que son intercambiados por el bono de 4,500 dólares se almacenan para ser entregados al gobierno federal con la intención de destruirlos, al menos lo que es el motor y la transmisión, explicó Smith, el jefe de finanzas de Dodge.
"Si uno quiere comprar carro nuevo, ahorita es la oportunidad", dijo Rafael González, residente de Palmdale que ayer andaba en busca de una Dodge Nitro SLT 2009 para dejar ya su Chevy Silverado con 20 años de antiguedad
"Mi troca ya está muy vieja y gasta mucha gasolina", dijo el señor González. "Hay que aprovechar este programa, porque fíjese, me están dando 4,500 por una troca que la verdad ya no vale mucho".