Un grupo de pacientes espera atención médica en una clínica comunitaria del centro de Los Ángeles. [Foto: J. Emilio Flores/La Opinión]
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Yurina Rico/  yurina.rico@laopinion.com

En diferentes zonas del condado de Los Ángeles la historia se repite: personas en busca de servicios de salud después de perder sus trabajos y su seguro médico.

Los enfermos crónicos que requieren atención constante por padecer de diabetes o asma terminan en la sala de emergencia de los hospitales públicos y posteriormente son enviados por el centro médico a una clínica comunitaria. Otros pacientes, como Esteban Hernández —quien padece de tensión arterial alta— buscan ayuda directamente en la clínica.

"Hace cuatro años me dijeron que padecía de la presión y me había mantenido en control. Ahora que perdí el trabajo, el estrés por no tener dinero para los biles (gastos básicos) hace que se me suba la presión y me siento peor", dijo Hernández, quien ayer tuvo una consulta gratis en la clínica comunitaria St. John’s Well Child and Family Center, ubica en la zona Pico-Union.

Él se quedó sin trabajo estable hace cinco meses, pero logra trabajar en su área uno o dos días por semana, lo que le da lo suficiente para pagar el lugar donde vive, pero no cuenta con ninguna prestación.

De acuerdo con las últimas cifras oficiales, el nivel de desempleo en Los Ángeles asciende a 11.6%, uno de los más altos en la nación. El desempleo en Estados Unidos se incrementó a 9.4%.

"Estoy pasando una crisis tremenda que sin duda me afecta la salud. Tengo que cubrir mis gastos y enviar dinero a mi familia, y en lo último que uno piensa es en la salud; pero si no me cuido, me da miedo terminar en el hospital o incapacitado para trabajar, y eso es peor", manifestó Hernández.