Yurina Rico/ yurina.rico@laopinion.com
En diferentes zonas del condado de Los Ángeles la historia se repite: personas en busca de servicios de salud después de perder sus trabajos y su seguro médico.
Los enfermos crónicos que requieren atención constante por padecer de diabetes o asma terminan en la sala de emergencia de los hospitales públicos y posteriormente son enviados por el centro médico a una clínica comunitaria. Otros pacientes, como Esteban Hernández —quien padece de tensión arterial alta— buscan ayuda directamente en la clínica.
"Hace cuatro años me dijeron que padecía de la presión y me había mantenido en control. Ahora que perdí el trabajo, el estrés por no tener dinero para los biles (gastos básicos) hace que se me suba la presión y me siento peor", dijo Hernández, quien ayer tuvo una consulta gratis en la clínica comunitaria St. John’s Well Child and Family Center, ubica en la zona Pico-Union.
Él se quedó sin trabajo estable hace cinco meses, pero logra trabajar en su área uno o dos días por semana, lo que le da lo suficiente para pagar el lugar donde vive, pero no cuenta con ninguna prestación.
De acuerdo con las últimas cifras oficiales, el nivel de desempleo en Los Ángeles asciende a 11.6%, uno de los más altos en la nación. El desempleo en Estados Unidos se incrementó a 9.4%.
"Estoy pasando una crisis tremenda que sin duda me afecta la salud. Tengo que cubrir mis gastos y enviar dinero a mi familia, y en lo último que uno piensa es en la salud; pero si no me cuido, me da miedo terminar en el hospital o incapacitado para trabajar, y eso es peor", manifestó Hernández.
Louise McCarthy, vicedirectora de asuntos gubernamentales de la Asociación de Clínicas Comunitarias del Condado de Los Ángeles, informó que una cuarta parte de todos los pacientes nuevos de las clínicas comunitarias son personas que han perdido el seguro médico, después de perder sus empleos.
"Estamos viendo un enorme incremento de pacientes nuevos en las clínicas, que llegan referidos de los hospitales o por algún familiar o amigo. Nosotros no le negamos atención médica a nadie, independientemente de sus ingresos financieros", señaló McCarthy.
En el condado de Los Ángeles hay 123 clínicas comunitarias que atienden a más de 716 mil pacientes al año, de los cuales el 63% no tiene seguro médico.
Jim Mangia, director ejecutivo de la clínica St. John’s Well Child and Family Center, dijo que se ha incrementado la cifra de personas que requieren atención médica especializada, como cardiología, podiatría y oftalmología (estas dos últimas para personas que padecen de diabetes).
"Estamos viendo un incremento dramático en la cantidad de pacientes que han perdido su seguro médico. Entre un 30% y un 40% de nuestros pacientes nuevos tenían seguro médico y lo perdieron al perder el empleo", señaló Mangia.
Agregó que en zonas como el sur de Los Ángeles la necesidad es aún mayor, ya que el acceso a cuidado médico es muy limitado.
Michael Cousineau, experto en política de salud de la Universidad del Sur de California (USC), explicó que si las personas con enfermedades crónicas que han perdido sus empleos no tienen acceso permanente a servicios de salud, su cuidado médico se torna más caro, ya que su única opción es la sala de emergencias.
"Si el desempleo continúa y la falta de prestaciones, podemos comenzar a ver personas con problemas dentales, niños que padecen de infección en los oídos que no van al doctor y posiblemente más personas con problemas cardiacos, ya que los factores de riesgo incrementan si no se tiene acceso a cuidado médico", manifestó Cousineau.
El experto señaló que también se podría ver un incremento en las enfermedades que se pueden detectar a tiempo, como algunos tipos de cáncer, y es posible que haya rebrotes de enfermedades controladas con vacunas. "Es posible que la gente no busquen atención médica por miedo a las altas cuentas o porque no saben dónde acudir", agregó Cousineau.
Eduardo González, director ejecutivo de la clínica Health Education Information and Research Center (KHEIR), ubicada en el barrio coreano, declaró que en esta zona del condado están atendiendo cada vez más a latinos, pero que deben tener mucho tacto al preguntarle a la gente sobre su estatus migratorio y sus ingresos, porque entran en pánico.
González explicó que si la persona ha perdido su seguro médico y no tiene ingresos fijos, hay opciones que debe explorar, como por ejemplo CDP, Family Pact, PPP, entre otros. Tal vez el programa no cubra todos los servicios médicos que necesite, pero puede encontrar alguno que se enfoque en lo que requiere, como planificación familiar, vacunas gratis o atención médica permanente para diabetes.
"Hay diferentes programas disponibles que cubren ciertos chequeos médicos, y para eso necesitamos saber no sólo el ingreso de las personas, sino también su estado migratorio. Por ejemplo, si una persona es ciudadana o residente permanente puede calificar para un programa que se llama Healthy Way LA, que le da acceso a cuatro especialidades médicas", acotó González. "Tal vez no podrá tener acceso a todos los servicios médicos, pero intentaremos encontrar el que más le sirve y le conviene".
123 clínicas comunitarias
716 mil pacientes son atendidos al año
63% de ellos no tiene seguro médico
Fuente: Asociación de Clínicas Comunitarias del Condado de LA
Yurina Rico/ yurina.rico@laopinion.com
En diferentes zonas del condado de Los Ángeles la historia se repite: personas en busca de servicios de salud después de perder sus trabajos y su seguro médico.
Los enfermos crónicos que requieren atención constante por padecer de diabetes o asma terminan en la sala de emergencia de los hospitales públicos y posteriormente son enviados por el centro médico a una clínica comunitaria. Otros pacientes, como Esteban Hernández —quien padece de tensión arterial alta— buscan ayuda directamente en la clínica.
"Hace cuatro años me dijeron que padecía de la presión y me había mantenido en control. Ahora que perdí el trabajo, el estrés por no tener dinero para los biles (gastos básicos) hace que se me suba la presión y me siento peor", dijo Hernández, quien ayer tuvo una consulta gratis en la clínica comunitaria St. John’s Well Child and Family Center, ubica en la zona Pico-Union.
Él se quedó sin trabajo estable hace cinco meses, pero logra trabajar en su área uno o dos días por semana, lo que le da lo suficiente para pagar el lugar donde vive, pero no cuenta con ninguna prestación.
De acuerdo con las últimas cifras oficiales, el nivel de desempleo en Los Ángeles asciende a 11.6%, uno de los más altos en la nación. El desempleo en Estados Unidos se incrementó a 9.4%.
"Estoy pasando una crisis tremenda que sin duda me afecta la salud. Tengo que cubrir mis gastos y enviar dinero a mi familia, y en lo último que uno piensa es en la salud; pero si no me cuido, me da miedo terminar en el hospital o incapacitado para trabajar, y eso es peor", manifestó Hernández.