Juan llora frente a la tumba de su hijo Javier, cuyo cuerpo fue repatriado desde Kentucky donde se quito la vida, tras verse abatido por no poder hacer nada por su hermano Juan, quien cumple condena de 12 años por violación sexual. [Foto: Aurelia Ventura/ La Opinión]
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NOTA DEL EDITOR:

Esta es la primera de tres partes de una investigación realizada por La Opinión, en la que durante tres meses se recabaron testimonios, expedientes judiciales, entrevistas a ministerios públicos, intérpretes, abogados y documentos en ambos lados de la frontera que atestiguan la pesadilla de los indígenas mexicanos tras las rejas.

METLATONOC, México.— Tal vez una advertencia habría sido suficiente. De haber sido así, Juan García no estaría llorando frente a la tumba de un hijo, suplicando por la libertad de otro, Omar su segundo varón, ahora encarcelado en Estados Unidos.

¿Cuál dolor es más grande?, es una pregunta imposible de responder, pero es obvio que al hablar de Omar, en el rostro del anciano se refleja el coraje, la frustración.

El hijo preso sólo tiene 18 años y, fue sentenciado a 12 años tras las rejas en el Woodford County Detention Center de Kentucky por cargos de violación sexual. Juan, su padre, no lo comprende. Su cultura indígena no lo ve así, porque sus leyes son diferentes.

Sentado en el cementerio de este pequeño pueblo del estado de Guerrero, se pregunta: ¿qué hay de malo en que su hijo tuviera relaciones sexuales con una niña de 12 años?

Indígena mixteco, uno de los 64 grupos nativos de México que ocupan los estados de Guerrero y Oaxaca, en su cultura el matrimonio se pacta en la niñez y los hijos llegan cuando aún no se han cumplido los 15 años.

Con las tragedias de sus hijos, Juan aprendió que en los pueblos del norte, su cultura puede ser vista como delictiva, pero nadie se lo advirtió.

Como Omar, cientos de indígenas mexicanos están cayendo en las redes del sistema carcelario estadounidense. Criminales o presos de sus usos y costumbres, los rostros de indígenas encarcelados es como un cáncer que se propaga con rapidez.