La familia de Pedro Guzmán, arriba, demandó al ICE.[Foto: Archivo/La Opinión]
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Jennie Pasquarella, abogada de ACLU, asegura que es muy difícil conseguir cifras específicas al respecto, pero estima que el número puede estar entre los 200 y los 300 al año.

Fue el equipo legal de esta organización el que estuvo a cargo del caso de Pedro Guzmán, joven enfermo mentalmente e imposibilitado de leer y escribir, quien habiendo sido encarcelado por una falta menor habiendo nacido en Estados Unidos, fue deportado en 2007 tras firmar su salida voluntaria del país sin ir a una corte de inmigración.

En el caso de Guzmán, señala Kyce, el problema fue que él en repetidas ocasiones declaró ser ciudadano mexicano. Hasta la fecha se encuentra en curso una demanda de Guzmán en contra del ICE.

Otro caso fue el de Guillermo Olivares, quien habiendo mostrado sus documentos de identificación fue deportado en tres ocasiones. En el caso de Olivares, las autoridades simplemente no le creyeron.

"No puede ser que cada vez que un individuo entra en contacto con autoridades de inmigración, su suerte dependa de la discreción de quien lo entrevista, dependiendo de cómo habla o como se ve", señala Pasquarella. "No pueden decidir que alguien no es ciudadano si hay documentos que muestran lo contrario".

Para la abogada, existe sin duda un factor de uso de perfil racial en estas detenciones. "Absolutamente", dice. "La experiencia que tenemos con ICE es que si no puedes convencer a sus agentes, te deportan. Debe haber un sistema con el que el gobierno pueda verificar de manera certera la identidad de las personas; el problema es que actualmente, debido a que no lo hay, la manera en la que se ve una persona afecta la decisión que toman con respecto a él".