Melissa Mark Viverito (centro) platica con una asistente a la fiesta para ver las auidiencias de nominación de la juez Sotomayor. A la derecha, la presidente del Concejo Municipal Christine Quinn. (FOTO: Victor Matos)
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Nueva York — Mientras que los senadores comenzaron a revisar el historial judicial de la juez Sonia Sotomayor en Washington D.C, unas 30 personas se reunieron ayer en un restaurante en El Barrio para celebrar a la juez hispana durante el primer día de sus audiencias de confirmación.

“Cuando la atacaban la gente se puso con coraje, y cuando decían algo bueno, aplaudían”, observó María Alvarez Castro, presidente del Manhattan Hispanic Chamber of Commerce, describiendo las reacciones en el restaurante Camaradas a los comentarios de los senadores demócratas y republicanos. “Era como un partido de tenis”, sustentó.

La pequeña fiesta en la Primera Avenida fue organizada por la concejal Melissa Mark Viverito, quien invitó a sus constituyentes en East Harlem y a varios políticos, entre ellos, la ex-concejal del Lower East Side, Margarita López, y la presidente del Concejo Municipal Christine Quinn.

Quinn comentó: “Esta es la historia del sueño americano, pero también del sueño neoyorquino. Es la historia de gente que viene a la ciudad porque ve grandes posibilidades”.

“En verdad es algo que inspira”, aseguró Viverito, quien dijo que había organizado la reunión no sólo para que la gente de El Barrio pudiera saborear cuchifritos y observar el proceso entre amigos, sino también para subrayar la importancia histórica de la nominación —y probable confirmación— de la juez.

Sotomayor —hija de inmigrantes puertorriqueños y criada en El Bronx por una madre soltera— fue nominada a la Corte Suprema por el Presidente Obama en mayo. De ser confirmada, será la primera hispana, y sólo la tercera mujer, en la corte más alta del país.