NUEVA YORK.— Sonia Sotomayor podría adelantar su confirmación como la primera jueza hispana de la Corte Suprema luego de las audiencias en el Senado esta semana, culminando una larga carrera como ‘primera’ para la puertorriqueña del Bronx.
Pero no es la única mujer hispana que luchó contra viento y marea para llegar a esas alturas.
En entrevistas exclusivas con El Diario/La Prensa, tres mujeres hispanas del mundo de la política estadounidense hablaron sobre sus retos y esperanzas y el significado de la nominación de ‘una de ellas’ al más alto tribunal del país.
hay por lo menos tres mujeres que se destacan por sus logros y por su compromiso con la comunidad.
Nydia Velázquez
Nydia Velázquez, la primera congresista puertorriqueña, se crió lejos del estado que ha representado en la capital durante 17 años: nació en 1953 en Yabucoa, Puerto Rico, donde vivió en una casita de madera con ocho hermanos y debía caminar 45 minutos para llegar a la escuela.
Anteriormente, Velázquez sirvió en el Concejo Municipal de Nueva York, la primera hispana en ocupar ese cargo.
Velázquez dice que las experiencias más gratificantes de su carrera han sido "las veces que he logrado parar deportaciones", como cuando ayudó a un vendedor ambulante de Pakistán casado con una puertorriqueña.
El camino de Velázquez se cruzó con el de Sonia Sotomayor por primera vez en 1992, cuando la juez la juramentó como congresista.
Este año, Velázquez, quien representa al Distrito 12, hizo presión para que se considerara a la jueza para la Corte Suprema. A pocas horas de que el presidente Barack Obama la nominó, Sotomayor dejó este mensaje en el teléfono celular de Velázquez: "Este momento tú lo hiciste. De mi corazón, gracias".
Lorraine Cortés-Vázquez
Lorraine Cortés-Vázquez, secretaria de Estado de Nueva York, fue quien recibió la renuncia del gobernador Eliot Spitzer en 2008 y hoy en día trabaja en la administración del gobernador David Paterson.
La hija de inmigrantes puertorriqueños, nació en 1950 y se crió en East Harlem. De joven admiraba a líderes de derechos civiles como Martin Luther King, Jr. Pero las personas que más la inspiraron fueron "mi madre y mi abuela; fueron mujeres trabajadoras antes de que estuviera de moda", asegura.
Cortés-Vázquez fue presidente de Hispanic Federation y sirvió en las administraciones del alcalde Ed Koch y la asambleísta Roberta Ramírez. Su abuela fue camarera y lavaba ropa en el Hotel Plaza en Manhattan, donde organizó en la unión y conoció a su abuelo, un chef.
Pese los logros de la comunidad hispana, dice que "mientras que el 50% de nosotros estemos viviendo bien, con ingresos de 50,000 dólares al año, y la otra 50% vive en pobreza, nos falta mucho para hacer. Creo que este sistema tiene que trabajar para todos".
Hilda Solís
Hilda Solís fue nombrada secretaria de Trabajo por el presidente Obama. Es la primera hispana en un gabinete de EEUU.
Anteriormente, fue la primera hispana en el Senado estatal de California.
Solís —quien nació en 1957 y se crió junto con seis hermanos en La Puente, California— dice que sus modelos fueron Dolores Huerta, cofundadora de los United Farm Workers, y sus padres, inmigrantes de México y Nicaragua que se conocieron en una clase de ciudadanía, que trabajaron en una planta de baterías y una fábrica de juguetes.
"Mi motivación fue ver de primera mano las injusticias sociales y medioambientales que ocurrían en mi comunidad", dice Solís.
Solis aconseja a las jóvenes hispanas que no dejen que su futuro sea dictado por los demás. Recordando que un consejero estudiantil le dijo que no estaba hecha para estudiar, sino para ser secretaria, dice: "Pues no estaba tan equivocado. Me queda bien ser secretaria... ¡secretaria del Gabinete!"
Solís describe la vida de Sotomayor como "un viaje extraordinario" y apunta que el suyo fue también "un viaje extraordinario para llegar adonde estoy hoy, pero mi camino no lo hubiera forjado sin una buena educación, la pasión para lograr un cambio en mi comunidad y mi actitud de no conformarme con menos".
Y agrega: "Pienso que es importante reconocer que soy la secretaria de Trabajo hoy porque los que vinieron antes de mí abrieron el camino. Soy producto del movimiento de derechos civiles, el movimiento de mujeres, de la Acción Afirmativa. Muchos que vinieron antes han hecho sacrificios para que los hispanos y las mujeres de hoy pudiéramos salir adelante", dijo Solís.
Felix Matos, presidente de Hostos Community College y autor de varios libros sobre mujeres puertorriqueñas, concuerda que muchas de estas, de la misma generación de Sotomayor, hicieron un salto inmenso.
En muchos casos, sus madres no asistieron a la universidad, y en otros, ni siquiera a la escuela. "También tuvieron que bregar contra una sociedad machista", apunta.
Sin embargo, estas mujeres desarrollaron su talento gracias al apoyo de familiares, el modelo de líderes comunitarios y las nuevas oportunidades educativas que se presentaron para las minoridades, explica Matos.
"Y estoy seguro de que en la vida de ellas habían modelos, mujeres extraordinarias", apunta el profesor.
"A medida que se han vuelto exitosas no se han olvidado de los demás," dice Matos. "Han creado redes de apoyo y espacios de mentoría para la próxima generación, porque ellas carecían de esas estructuras".