Washington/EFE — El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo ayer que hay “un amplio margen para el compromiso” entre el presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, y el nuevo Gobierno de Roberto Micheletti, pero consideró importante que en última instancia se produzca una reconciliación nacional.
En un encuentro con agencias de noticias internacionales, el máximo responsable de la Organización de Estados Americanos (OEA) explicó que en las conversaciones en Costa Rica, bajo la mediación del presidente Oscar Arias, “todo es conversable, negociable”, salvo el retorno y la restitución de Zelaya.
El mandatario fue detenido y expulsado de su país el pasado 28 de junio por militares, tras lo cual el Congreso le destituyó y nombró en su reemplazo a Micheletti.
“Creo que hay un amplio margen para el compromiso” que podría generar un acuerdo, dijo el político chileno en referencia a las conversaciones entre el depuesto mandatario y Micheletti, que ya se encuentran en San José para reunirse con Arias.
“La piedra de toque es que el Gobierno de facto acepte el retorno del presidente constitucional. Fuera de eso (...) ninguna otra cosa va a encontrar obstáculo por nuestra parte”, afirmó Insulza.
“Si se adelantan o no las elecciones, si hay amnistía o no, si se forma un gobierno o un gabinete de unidad nacional, si se juzga a determinadas personas... todo eso es conversable”, explicó. “No hay absolutamente nada que para nosotros esté fuera de la mesa, salvo que en un momento determinado, obteniendo todas las garantías, se permita el retorno del presidente constitucional”, insistió.





