Los mandatarios de EEUU, Barack Obama; Rusia, Dmitri Medvédev; Francia, Nicolas Sarkozy, Reino Unido, Gordon Brown y Alemania, Angela Merkel (i a d), durante la foto de familia de la cumbre G8. (FOTO: EFE)
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L'AQUILA, Italia (EFE).- La cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del G-8 concluyó hoy en la ciudad italiana de L'Aquila con el compromiso de los líderes mundiales de donar 20 mil millones de dólares contra el hambre y con la vista puesta en una posible ampliación del club a catorce miembros.

Después de tres días de encuentros al más alto nivel, los países del G-8 (EEUU, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá y Rusia) acordaron hoy la financiación necesaria para contribuir a la seguridad alimentaria en el mundo, un compromiso que llegó tras reunirse con varios países africanos.

El último borrador del documento final sobre seguridad alimentaria, promovido por el presidente estadounidense, Barack Obama, indicaba que el aporte de dinero contra el hambre sería de 15 mil millones de dólares en tres años, pero finalmente los líderes anunciaron un incremento adicional de 5 mil millones.

Según un alto funcionario estadounidense, el aumento en las donaciones se produjo después de la intervención en la reunión de Obama, quien mencionó sus vínculos familiares con África -su padre es de origen keniano- para subrayar la importancia de la seguridad alimentaria.

Esta cifra, aunque mayor de la esperada, no termina de convencer a todo el mundo, pues la ONG Ayuda en Acción afirma que los 20 mil millones de dólares son sólo un tercio de lo que el mundo necesita.

Con mayor o menor dinero, el Fondo Internacional de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Agricultura (IFAD) muestra su satisfacción por el hecho de que la seguridad alimentaria haya entrado a formar parte de la agenda del G-8, que desde el miércoles se reunió en L'Aquila, epicentro del seísmo del pasado abril que causó 299 muertos.