El padre Tamayo (centro) con la escolta militar que le puso el gobierno de Manuel Zelaya después que el activista ambiental sufriera varios atentados contra su vida. Desde el golpe, el padre no tiene escolta. (FOTO: Eva Sanchis/EDLP)
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Desde el 2001, Tamayo ha liderado un movimiento campesino contra las madereras que explotan ilegalmente Olancho, un departamento oriental con una superficie similar a la de la vecina república de El Salvador, y que a pesar de tener más de 1.5 millones de valiosas hectáreas forestales, es uno de los más pobres. EE.UU. y El Caribe son los principales receptores de la madera ilegal.

 

Desde el golpe del domingo, en el que los militares arrestaron al presidente Zelaya y lo llevaron fuera del país, a Costa Rica, crecen las noticias de la creciente militarización de diferentes zonas del país, incluso de poblaciones rurales de Olancho.

eva.sanchis@eldiariony.com