SULLIVANS ISLAND, Carolina del Sur.— El gobernador de Carolina del Sur, Mark Sanford, dijo ayer que llegó a pensar en renunciar cuando su amorío extramarital fue conocido públicamente, pero que al final decidió no hacerlo.
El gobernador republicano explicó que habló con allegados espirituales y políticos luego de la revelación, quienes le aconsejaron que luchara para tratar de reestablecer la confianza de su pueblo y de su familia.
"La renuncia sería la decisión más fácil", agregó Sanford, quien no había hecho declaraciones desde el viernes.
El gobernador habló frente a su casa veraniega en Sullivans Island.Vestía unos pantalones cortos de color caqui raídos y una camiseta, al abordar lo que significa "entrar a la legislatura con un espíritu de humildad".
"Debo realizar esa jornada durante los próximos 18 meses", dijo, refiriéndose al tiempo que le queda de su segundo mandato. No podrá postularse a un tercer período según las normas del estado y quedaron en el pasado los rumores de que podría haberse convertido en candidato presidencial en 2012.
Ahora, Sanford dice que desea reparar la confianza perdida en él y continuar sirviendo al pueblo de Carolina del Sur.
El gobernador admitió la semana pasada tener un amorío extramarital desde hace más de un año con una mujer en Argentina. Él y su esposa han dicho que tratarán de reconciliarse.
Algunos legisladores han pedido que renuncie por haber usado fondos públicos para ver a su amante en uno de sus viajes y por haber perdido el contacto con su personal durante su ausencia prolongada de fin de semana. Sanford afirmó que no usó dinero del estado en su viaje más reciente.
El mandatario estatal ha negado reiteradamente haber usado dinero público para su viaje, por lo cual no está en claro por qué ha accedido a reembolsar al estado parte de los más de ocho mil dólares de los contribuyentes que gastó en viajar a Argentina, como parte de una gira de desarrollo económico a Sudamérica el año pasado.





