El 6 de julio sería deportado Walter Lara, un joven argentino de 22 años. Lara llegó a Florida con sus padres, sin documentos, cuando tenía dos años. Se graduó en el Honors College at Miami-Dade College con máximos honores y distinciones, y su gran ilusión es asistir a la Universidad, sueño que no pudo cumplir por su condición migratoria.
Se han recolectado más de 500 firmas en apoyo de Lara, para que se le permita quedarse en el país, que fueron enviadas al Congreso.
Esta semana se realizó en las escalinatas del Congreso, en Washington, DC., una ceremonia de graduación de carácter simbólico, y organizada por United We Dream Coalition. Numerosos estudiantes indocumentados, provenientes de diversos estados de la nación, fueron reconocidos por su empeño y dedicación sobresaliente.





