BAY PARKWAY, BROOKLYN NY. 6-04-09. GRUPO DE JORNALEROS EN ESPERA A SER CONTRATADOS POR ALGUNOS CONTRATISTAS.
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 Para jornaleros desempleados  cambio en leyes migratorias  es más importante que nunca
Annie Correal/EDLP
Nueva York — Gustavo Tecún llegó a Nueva  York después de un duro viaje de 38 días.   Aquí, el guatemalteco de 23 años es peraba “tener dos trabajos, uno de día y  uno de noche”, pero se encontró con otra  realidad. Sólo ha trabajado un día por  semana en su primer mes aquí. 

“Todos venimos con la ilusión de  trabajar, pero ya estando acá, no hay  trabajo”, asegura.

Tecún es uno de los aproximada mente 10,000 jornaleros que hay en la  ciudad de Nueva York, muchos de los  cuales están sin trabajo por culpa de la  crisis económica.

Recientemente, mientras esperaban  la llegada de empleadores en un tráiler  del Proyecto de Trabajadores Latinoa mericanos en Bay Parkway, Brooklyn,  10 jornaleros hablaban sobre las espe ranzas que tienen en una reforma mi gratoria que legalizaría su estatus.

Esta es una de las promesas que hizo  el presidente Barack Obama en su cam paña, y este jueves se inicia el debate  sobre dicha reforma en Washington,  DC.

 “La esperanza es que con el nuevo  gobierno haya un cambio”, asegura Os car Ramírez, un guatemalteco de 32  años que dejó su familia —y una tienda  de ropa de su propiedad— en Quet zaltenango, Guatemala, para venir a  Brooklyn.

Hace dos años, Ramírez ganaba  $3,000 al mes como ayudante de cons trucción, pero ahora gana entre $300 y  $500.

“Está escaso el trabajo. Unas sema nas no hay, otras, trabajamos uno o dos  días”, relata.

Los inmigrantes que trabajan en la  construcción tienen uno de los mayores  índices de desempleo en EE.UU., según  los expertos. Los hispanos perdieron  247,000 trabajos en la construcción entre  los primeros cuatro meses del 2007 y el  mismo periodo del 2008, la mayoría de  los cuales correspondían a inmigrantes,  según un estudio del Pew Hispanic Cen ter.