Rubén Moreno/ ruben.moreno@laopinion.com
En los últimos ocho cursos, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) ha inaugurado 77 nuevos planteles con capacidad para 66,594 estudiantes. En el mismo lapso de tiempo, el registro de alumnos bajó en más de 47 mil.
Comparado con 2003-04, el curso con el mayor número de matriculados en su historia, son casi 60 mil niños menos los que este año pasaron por sus clases.
Sin embargo, por ilógico que parezca, el LAUSD sigue adelante con el programa de construcción de escuelas con el que busca sumar en 2012 cerca de 167 mil pupitres más de los que tenía una década atrás, aunque los expertos aseguren que el número de escolares continuará bajando en Los Ángeles por los próximos 10 años.
"El índice de natalidad está disminuyendo cada vez más, incluso entre los hijos de inmigrantes, que por lo general tenían más bebés que el resto de la población", citó Hans Jonhson, analista demográfico del Instituto de Asuntos Públicos de California (PPIC). "Además, Los Ángeles ya no es el destino de preferencia para muchos, como lo era en el pasado".
Como ejemplo, Johnson compara los 136 mil niños entre 4 y 5 años que había en el condado de Los Ángeles en 1996, frente a los 115 mil que se contabilizaban este año.
Pero aún con el descenso de jóvenes en edad escolar, el LAUSD se ve obligado no sólo a cumplir su compromiso frente a los electores de Los Ángeles, quienes en los últimos años aprobaron cuatro bonos por un valor de 12,500 millones de dólares para tener más escuelas a cambio de más impuestos, sino también a acatar las resoluciones establecidas en el caso Williams.
Este acuerdo, que llegó tras la demanda de un grupo de alumnos de San Francisco que en 2000 exigió al estado una mayor igualdad en el acceso a la enseñanza, permitió enmendar el código de educación de California para imponer a los distritos escolares que todas aquellas escuelas que operen en varios carriles adopten el calendario tradicional antes del primero de julio de 2012.
El LAUSD es el único distrito en el estado donde aún hay 141 planteles que operan durante todo el año, sin que sus alumnos sepan lo que es estudiar de septiembre a junio y vacacionar en verano.
Compromiso
"Por eso seguimos construyendo, porque nuestra meta es que todos los alumnos regresen al calendario de dos semestres y se elimine el transporte de autobús innecesario al tener planteles en cada vecindario", argumentó Guy Mehula, jefe de la División de Servicios de Instalaciones (FSD) del distrito.
Antes de que el programa de nuevas escuelas diera inicio, el último bono para construir planteles fue aprobado en 1963.
"La última secundaria que se construyó fue en 1971, mientras que por décadas el número de estudiantes creció en más de 200,000, que hubo que ir acomodando en bungalows y escuelas portátiles", señaló Mehula.
Aún hoy hay unos 170 mil alumnos que cursan a diario en 10 mil bungalows. El distrito planea usar parte de los 7,000 millones de dólares aprobados en noviembre pasado por los votantes bajo la proposición Q, diferente a los bonos de construcción al estar ésta dirigida a reparar planteles, para ubicar a los niños en edificios permanentes.
Sin embargo, el descenso en el número de alumnos sí ha hecho cambiar en algo los planes de construcción en LAUSD. Al comienzo del programa sus funcionarios calcularon que sería necesario edificar unas 150 escuelas, mientras que la meta, hoy por hoy, está fijada en 131.
David Tokofsky, ex miembro de la Junta Escolar de LAUSD, ha sido desde el principio una de las voces educativas más críticas con el programa de construcción de nuevas escuelas.
"Si yo siguiera en el distrito buscaría dónde se fueron esas escuelas, por qué desaparecieron del programa y por qué se están recortando lugares y dejando aulas llenas", dijo quien ahora asesora a la Asociación de Administradores de Los Ángeles.
De acuerdo con Mehula, el distrito escolar "cada año verifica las proyecciones demográficas y sobre la marcha se pueden poner en espera escuelas que estaban previstas construirse", aunque para Tokofsky "reducir el número de escuelas diciendo que la población está bajando es una tontería porque, tal y como está la economía, quienes se fueron a Rancho Cucamonga están volviendo a Los Ángeles".
Johnson, el experto demográfico, señaló que no hay un patrón estable con el que pueda afirmarse que parte de la población de Inland Empire o de otras regiones esté regresando al condado de Los Ángeles.
¿Quién dijo crisis?
Entre tanto, y lejos de lo que cabría esperarse, el programa de construcción de escuelas sortea con éxito la situación económica, pese a que en un informe de la oficina de FSD se reconoció que la crisis estuvo a punto de retrasar el objetivo del programa, cuando el año comenzó "con aumentos sin precedentes en los precios del sector de la construcción".
Junto a esto, el Distrito Escolar vio restringido el acceso a los fondos federales que complementan los programas estatales, antes de que se aprobara en Sacramento un proyecto de ley con el que se agilizó finalmente el acceso a dichos fondos.
Sin embargo, el LAUSD supo sacar provecho de la recesión económica cuando, ante la caída en el sector de la construcción, vio aumentado el número de compañías que solicitaban concurso para conseguir contratos con el distrito, lo que le propició un ahorro de 400 millones de dólares en certificados de participación, que de lo contrario, hubiera tenido que hacer uso.
"La buena noticia es que el programa, aún con la crisis económica, será capaz de cumplir la promesa a tiempo a los estudiantes, además de dar trabajo a 10 mil personas a diario en alguno de los proyectos".
En la actualidad, de las 54 escuelas que faltan por ser construidas, 32 de ellas están en desarrollo.
Según Fred Smith, subjefe en funciones de FSD al frente de la construcción de nuevas escuelas, el programa genera 1,200 millones de dólares en salarios, 1,200 millones en impuestos locales y estatales y crea en total cerca de 239 mil trabajos, donde el 68% de los trabajos son hechos por trabajadores locales.
Para Tokofsky, los 12,500 millones en bonos tendrían que haberse usado de otra manera.
"Todo se ha ido para la construcción, y los bonos nos han dejando sin fondos para la instrucción y los recursos en clase", señaló afirmando que él hubiera destinado "dos tercios del dinero a la instrucción y uno a la edificación"
Funcionarios del LAUSD planean ahora poner en la boleta una medida que, conocida como Parcel Tax, generaría fondos a través de nuevos impuestos a los angelinos para reforzar la instrucción, aunque todavía no está determinado por cuánto valor sería.
"La única conversación que hemos tenido hasta el momento es para aclarar que el 100% de ese dinero sería para reducir el número de estudiantes por clase", señaló Yolie Flores Aguilar, quien preside en la Junta Escolar de LAUSD el comité de instalaciones. "No se votaría hasta noviembre o hasta marzo, pero lógicamente queremos ponerlo en las elecciones cuanto antes".
» Según Fred Smith, subjefe en funciones de FSD, al frente de la construcción de nuevas escuelas, el programa genera 1,200 millones de dólares en salarios, 1,200 millones en impuestos locales y estatales y crea en total cerca de 239 mil trabajos, donde el 68% de los trabajos son hechos por trabajadores locales.
Rubén Moreno/ ruben.moreno@laopinion.com
En los últimos ocho cursos, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) ha inaugurado 77 nuevos planteles con capacidad para 66,594 estudiantes. En el mismo lapso de tiempo, el registro de alumnos bajó en más de 47 mil.
Comparado con 2003-04, el curso con el mayor número de matriculados en su historia, son casi 60 mil niños menos los que este año pasaron por sus clases.
Sin embargo, por ilógico que parezca, el LAUSD sigue adelante con el programa de construcción de escuelas con el que busca sumar en 2012 cerca de 167 mil pupitres más de los que tenía una década atrás, aunque los expertos aseguren que el número de escolares continuará bajando en Los Ángeles por los próximos 10 años.
"El índice de natalidad está disminuyendo cada vez más, incluso entre los hijos de inmigrantes, que por lo general tenían más bebés que el resto de la población", citó Hans Jonhson, analista demográfico del Instituto de Asuntos Públicos de California (PPIC). "Además, Los Ángeles ya no es el destino de preferencia para muchos, como lo era en el pasado".
Como ejemplo, Johnson compara los 136 mil niños entre 4 y 5 años que había en el condado de Los Ángeles en 1996, frente a los 115 mil que se contabilizaban este año.
Pero aún con el descenso de jóvenes en edad escolar, el LAUSD se ve obligado no sólo a cumplir su compromiso frente a los electores de Los Ángeles, quienes en los últimos años aprobaron cuatro bonos por un valor de 12,500 millones de dólares para tener más escuelas a cambio de más impuestos, sino también a acatar las resoluciones establecidas en el caso Williams.