A través de celulares y otra tecnología, los iraníes han podido burlar las barreras de la censura y mostrar imágenes de la represión en su país. Foto: AP.
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“El minuto que el mundo les dé la espalda serán reprimidos por paramilitares y la policía religiosa y moral”, dijo Alireza.

Desde las elecciones en Irán, el 13 de junio, centenares de miles de personas han salido a las calles y plazas de la capital vestidas de verde, marchando en silencio, o cantando el único slogan permitido por la teocracia, “Dios es Grande”. Además, muchos manifestantes han sido golpeados, la principal universidad de la capital ha sido saqueada y sus estudiantes arrestados. Al menos siete personas han muerto, según cifras oficiales, pero según Alireza, el número sería mucho más alto si Irán no estuviera en la mira de la comunidad internacional, gracias al libre fluyo de información.

“Creo que se están controlando porque saben que el mundo entero los está observando. Estamos viviendo en una época en que las fotos y videos no se pueden contener”, sustentó Alireza.

Ayer, el gobierno intentó bloquear la cobertura de los eventos en Teherán, prohibiendo que los reporteros salieran a la calle, pero noticias e imágenes seguían llegando desde Teherán sin interrupción por mensajes de texto y sitios de web como Facebook, Twitter y Youtube. El gobierno ha bloqueado estas páginas, pero la comunidad internacional ha encontrado formas de sortear los bloques.

Ayer hubo una protesta de apoyo al pueblo iraní en Union Square en Manhattan. Se organizó por la internet.

annie.correal@eldiariony.com