Miquita Ibarra, de 78 años y residente de Chicago, se arropa con la bandera estadounidense durante las protestas en la Ciudad de los Vientos. [Foto: AP]
1/1

Aunque hubo reuniones de último momento con los sindicatos, el presidente de la Federación Sindical de Chicago, Dennis Gannon, dijo hoy que "aunque aceptemos lo que exigen, la municipalidad no garantiza la estabilidad laboral".

Los despidos afectarán mayoritariamente el servicio de limpieza y recolección de residuos en la ciudad.

La misma incertidumbre se vive a nivel estatal. El gobernador demócrata Patrick Quinn exhortó hoy a los legisladores a levantar el receso y volver a celebrar sesiones antes de fin de mes para resolver el déficit de 11.600 millones en el presupuesto.

"Pienso que los legisladores deben enfrentar la realidad, porque la gente de Illinois los necesita", dijo Quinn.

El gobernador aboga por un incremento en el impuesto al ingreso personal para cubrir el déficit.

La Asamblea Legislativa aprobó un presupuesto provisional que permite al gobierno continuar funcionando por varios meses, pero está previsto en sus planes aplicar recortes en los gastos estatales por siete mil millones de dólares.

De esa forma se perderían fondos para servicios y programas sociales que benefician a familias inmigrantes, así como recursos para la educación de adultos que realizan organizaciones y colegios comunitarios.

Varias agencias estatales enviaron cartas a miles de proveedores de servicios sociales, en las que advierten que los subsidios serán reducidos o eliminados en el presupuesto provisional.

El presupuesto del Departamento de Servicios Humanos perdería 2.200 millones de dólares, y los fondos del Departamento de Servicios a Niños y Familias se reducirían 460 millones de dólares.

Sin fondos estatales, por ejemplo, los siete colegios comunitarios de Chicago suspenderán a partir de mayo las clases gratuitas de Inglés como Segundo Idioma (ESL) y del diploma de Equivalencia de Educación Secundaria (GED).