Chicago, 16 jun (EFE).- La falta de recursos a nivel municipal y estatal amenaza en Illinois la educación pública y programas sociales dirigidos a niños, inmigrantes y familias trabajadoras.
A dos semanas del comienzo del nuevo año fiscal, el 1 de julio, tanto la alcaldía como las Escuelas Públicas de Chicago (CPS) y la gobernación del estado manejan opciones de despidos de funcionarios y la reducción drástica de sus presupuestos.
En la educación pública, que en Chicago comprende a más de 400.000 alumnos de los cuales 40 por ciento son hispanos, se eliminarían de inmediato por lo menos 500 puestos de trabajo no relacionados con la labor en salones de clase.
Sin embargo, el director ejecutivo de CPS, Ron Huberman, ha adelantado que los recortes continuarán luego con 500 maestros y personal docente de apoyo.
Humberman, un administrador sin experiencia educativa que asumió el cargo hace unos meses, dijo que los recortes se deben al déficit de presupuesto pero también forman parte de una reforma administrativa que busca mejores resultados en el tercer distrito escolar del país en tamaño, después de Los Ángeles y Nueva York.
La enseñanza pública en Chicago depende desde 1995 de la municipalidad, donde también hay problemas de presupuesto provocados por la baja recaudación impositiva y la crisis económica general del país.
El alcalde Richard M. Daley anunció 1.500 despidos después que los sindicatos que representan al 80 por ciento del personal municipal se negaran a discutir concesiones para minimizar el impacto del déficit de 300 millones de dólares.
Entre ellas figuran trabajar 16 días sin compensación antes de fin de año, reducción de la semana laboral, de los días de vacaciones y enfermedad, además del no pago de feriados y el aumento de la contribución de los empleados en los seguros médicos.
Aunque hubo reuniones de último momento con los sindicatos, el presidente de la Federación Sindical de Chicago, Dennis Gannon, dijo hoy que "aunque aceptemos lo que exigen, la municipalidad no garantiza la estabilidad laboral".
Los despidos afectarán mayoritariamente el servicio de limpieza y recolección de residuos en la ciudad.
La misma incertidumbre se vive a nivel estatal. El gobernador demócrata Patrick Quinn exhortó hoy a los legisladores a levantar el receso y volver a celebrar sesiones antes de fin de mes para resolver el déficit de 11.600 millones en el presupuesto.
"Pienso que los legisladores deben enfrentar la realidad, porque la gente de Illinois los necesita", dijo Quinn.
El gobernador aboga por un incremento en el impuesto al ingreso personal para cubrir el déficit.
La Asamblea Legislativa aprobó un presupuesto provisional que permite al gobierno continuar funcionando por varios meses, pero está previsto en sus planes aplicar recortes en los gastos estatales por siete mil millones de dólares.
De esa forma se perderían fondos para servicios y programas sociales que benefician a familias inmigrantes, así como recursos para la educación de adultos que realizan organizaciones y colegios comunitarios.
Varias agencias estatales enviaron cartas a miles de proveedores de servicios sociales, en las que advierten que los subsidios serán reducidos o eliminados en el presupuesto provisional.
El presupuesto del Departamento de Servicios Humanos perdería 2.200 millones de dólares, y los fondos del Departamento de Servicios a Niños y Familias se reducirían 460 millones de dólares.
Sin fondos estatales, por ejemplo, los siete colegios comunitarios de Chicago suspenderán a partir de mayo las clases gratuitas de Inglés como Segundo Idioma (ESL) y del diploma de Equivalencia de Educación Secundaria (GED).
También peligra el Fondo de Recursos para las Familias Inmigrantes, que brinda servicios de salud a 80.000 personas por año, y la Iniciativa Nuevos Americanos para ayudar a los inmigrantes legales a convertirse en ciudadanos y registrarse para votar. EFE