NUEVA YORK — Dicen que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, pero detrás de hijos triunfadores es innegable que hay una madre extraordinaria.
Este es el caso de Celina Báez Sotomayor, quien a la bonita edad de 82 años aún conserva la fortaleza que la ayudó a luchar contra los avatares de la vida para sacar adelante a una familia de hijos triunfadores en una de las comunidades más pobres de la nación, el sur de El Bronx.
Báez Sotomayor es la madre de Sonia Sotomayor, la juez del Segundo Circuito de la Corte de Apelaciones de los EE.UU que fue nominada ayer por el presidente Barack Obama para ocupar el puesto en el Tribunal Supremo que deja libre el juez David Souter, quien recientemente anunció su jubilación.
De ser confirmada, la juez Sotomayor se convertiría en el primer latino y la tercera mujer en servir en dicho tribunal.
Celina Báez Sotomayor nació en Lajas, Puerto Rico, en 1927, y según reveló quedó huérfana desde muy pequeña y fue criada por sus hermanos mayores.
“Mi mamá murió y mi papá nos abandonó a los cinco hijos. Mi hermana mayor me cogió y me llevó a San Germán, y allí me puso a estudiar”, dijo Báez Sotomayor.
La madre de la juez recuerda que cuando cursaba el primer año de la escuela superior vio un anuncio del Ejército en el periódico y se enroló. El Ejército la envió a trabajar a la Oficina Postal de la Quinta Avenida de Manhattan, donde permaneció un año, luego de lo cual se retiró de la milicia.






