El presidente Obama y el vice presidente Biden felicitan a Sonia Sotomayor tras ser nominada como juez de la Corte Suprema de Justicia, en un acto en la Casa Blanca. (Foto: AP)
Antonieta Cádiz/ antonieta.cadiz@laopinion.com
WASHINGTON.- En medio de la expectativa general, el presidente Barack Obama caminó despacio hacia el micrófono. A su izquierda el vicepresidente Joe Biden. A su derecha, una mujer a la que muchos querían ver a su lado: Sonia Sotomayor. La decisión ya estaba tomada y el momento de hacer los anuncios había llegado. Sin embargo, ayer no era sólo un día más para comunicar resoluciones, y el presidente lo sabía. Al contrario, era sin lugar a dudas, uno de esos momentos en que se hace historia en la capital del país; una historia que se escribe con el nombre de Sonia Sotomayor, la primera jueza hispana nominada para la Corte Suprema.
Éste es el nombramiento más alto que ha recibido una hispana en Estados Unidos y que la jueza del Segundo Circuito de la Corte Apelaciones dijo "aceptar con mucha humildad". El presidente, en cambio, no vaciló en destacar las múltiples cualidades que lo llevaron a respaldar el nombre de esta hija de padres puertorriqueños, de 54 años, a quién comenzó calificando como "inspiradora".
"La jueza Sotomayor ha trabajado en casi todos los niveles del sistema judicial. Ella tiene una profunda experiencia y una amplia perspectiva que será invaluable para la Corte Suprema", dijo. "Tan impresionante como las credenciales que la jueza Sotomayor ha acumulado en su carrera, es su historia de vida…. En su camino afrontó múltiples barreras y aunque logró gran éxito, nunca ha olvidado dónde comenzó, nunca perdió el contacto con la comunidad que la apoyó", agregó el Presidente.
Emocionada, la jueza Sotomayor se dirigió al público, agradeció a los miembros de su familia y en especial a su madre, Selena Sotomayor, por su apoyo incondicional. A su vez, no dudó en expresar sus propias expectativas respecto a su proceso de confirmación en el Congreso. "Espero que en la medida en que el Senado y el pueblo estadounidense me conozcan mejor, se den cuenta que soy una persona común y corriente que ha sido bendecida con oportunidades y experiencias extraordinarias", aseguró.
La nominación se Sotomayor es una meta por la que han luchado incansablemente diversas organizaciones hispanas, como el Colegio Nacional de Abogados Hispanos, MALDEF, entre otras. Una aspiración que se les había escapado de las manos una y otra vez, levantando esperanzas, que luego eran extinguidas en el camino, como ocurrió con las designaciones realizadas por el ex presidente George W. Bush, que llevaron a los jueces Johns Roberts y Samuel Alito al máximo tribunal.
Desde que David Souter anunció su retiro, el movimiento de grupos hispanos en Washington fue imparable. Reuniones en la Casa Blanca y en el Congreso, presentaciones en público, de todo para dar un sólo mensaje: “ya es hora”. Ramona Romero, presidenta del Colegio Nacional de Abogados Hispanos, recalcaba en el Congreso, hace tan sólo unos días, lo importante que es que una institución como la Corte Suprema sea un espejo de la sociedad estadounidense, que hoy cuenta con cerca de 47 millones de hispanos, un 15 por ciento de la población del país.
En este contexto se entiende la ola de reacciones que ha tenido la nominación de Sotomayor en Washington. Nydia Velásquez, Presidenta del Caucus Hispano no escatimó en palabras al momento de elogiar la trayectoria de la jueza. “Ella trae experiencia, disciplina, integridad, compromiso y la agudeza intelectual que ha cultivado en una extensa carrera. Encarna nuestra profunda creencia, basada en que si eres talentoso y estás dispuesto a trabajar intensamente, el sueño americano es alcanzable”.
Asimismo, el Congresista Charles González, vicepresidente del Caucus aseguró que el nombramiento es una prueba de la fortaleza emanada de la diversidad que posee la sociedad estadounidense.
En el Senado las reacciones tampoco tardaron. El Senador Robert Menéndez fue uno de los primeros en extender su reconocimiento a Sotomayor. “Con esta selección, el presidente Obama ha escogido a una candidata calificada, que ayuda a traer diversidad a un tribunal. La diversidad es mucho más que una fotografía en grupo, se trata de aportar experiencias vividas que otros quizás no comprendan completamente, a nuestro sistema de justicia”, declaró.
Camino a la decisión
El proceso que llevó al nombramiento de Sotomayor no fue fácil. Funcionarios de la Casa Blanca especificaron que el Presidente entrevistó largamente a cuatro candidatas la semana pasada: Sonia Sotomayor, Janet Napolitano, Elena Kagan y Diane Wood.
La jueza Sotomayor en particular, permaneció siete horas en la Casa Blanca el jueves pasado, de las que compartió una con el Presidente. Aunque Obama no la conocía personalmente, sus asesores habían preparado una extensa investigación sobre su trayectoria y vida personal.
El viernes pasado el Presidente comentó su inclinación por Sotomayor, sin embargo decidió seguir reflexionando durante el fin de semana. Ya el lunes, a las 8:00 pm, Obama llamó a Sotomayor para comunicarle la noticia. Ahora, después de la alegría y los agradecimientos por los honores propios de su designación, Sotomayor deberá enfrentar la parte más difícil del proceso, su confirmación en el Senado.
Visite el banco de fotos de la Casa Blanca de la vida de la jueza Sotomayor.
http://www.whitehouse.gov/photogallery/Sotomayor-Bio/
Antonieta Cádiz/ antonieta.cadiz@laopinion.com
WASHINGTON.- En medio de la expectativa general, el presidente Barack Obama caminó despacio hacia el micrófono. A su izquierda el vicepresidente Joe Biden. A su derecha, una mujer a la que muchos querían ver a su lado: Sonia Sotomayor. La decisión ya estaba tomada y el momento de hacer los anuncios había llegado. Sin embargo, ayer no era sólo un día más para comunicar resoluciones, y el presidente lo sabía. Al contrario, era sin lugar a dudas, uno de esos momentos en que se hace historia en la capital del país; una historia que se escribe con el nombre de Sonia Sotomayor, la primera jueza hispana nominada para la Corte Suprema.
Éste es el nombramiento más alto que ha recibido una hispana en Estados Unidos y que la jueza del Segundo Circuito de la Corte Apelaciones dijo "aceptar con mucha humildad". El presidente, en cambio, no vaciló en destacar las múltiples cualidades que lo llevaron a respaldar el nombre de esta hija de padres puertorriqueños, de 54 años, a quién comenzó calificando como "inspiradora".
"La jueza Sotomayor ha trabajado en casi todos los niveles del sistema judicial. Ella tiene una profunda experiencia y una amplia perspectiva que será invaluable para la Corte Suprema", dijo. "Tan impresionante como las credenciales que la jueza Sotomayor ha acumulado en su carrera, es su historia de vida…. En su camino afrontó múltiples barreras y aunque logró gran éxito, nunca ha olvidado dónde comenzó, nunca perdió el contacto con la comunidad que la apoyó", agregó el Presidente.
Emocionada, la jueza Sotomayor se dirigió al público, agradeció a los miembros de su familia y en especial a su madre, Selena Sotomayor, por su apoyo incondicional. A su vez, no dudó en expresar sus propias expectativas respecto a su proceso de confirmación en el Congreso. "Espero que en la medida en que el Senado y el pueblo estadounidense me conozcan mejor, se den cuenta que soy una persona común y corriente que ha sido bendecida con oportunidades y experiencias extraordinarias", aseguró.
La nominación se Sotomayor es una meta por la que han luchado incansablemente diversas organizaciones hispanas, como el Colegio Nacional de Abogados Hispanos, MALDEF, entre otras. Una aspiración que se les había escapado de las manos una y otra vez, levantando esperanzas, que luego eran extinguidas en el camino, como ocurrió con las designaciones realizadas por el ex presidente George W. Bush, que llevaron a los jueces Johns Roberts y Samuel Alito al máximo tribunal.
Desde que David Souter anunció su retiro, el movimiento de grupos hispanos en Washington fue imparable. Reuniones en la Casa Blanca y en el Congreso, presentaciones en público, de todo para dar un sólo mensaje: “ya es hora”. Ramona Romero, presidenta del Colegio Nacional de Abogados Hispanos, recalcaba en el Congreso, hace tan sólo unos días, lo importante que es que una institución como la Corte Suprema sea un espejo de la sociedad estadounidense, que hoy cuenta con cerca de 47 millones de hispanos, un 15 por ciento de la población del país.
En este contexto se entiende la ola de reacciones que ha tenido la nominación de Sotomayor en Washington. Nydia Velásquez, Presidenta del Caucus Hispano no escatimó en palabras al momento de elogiar la trayectoria de la jueza. “Ella trae experiencia, disciplina, integridad, compromiso y la agudeza intelectual que ha cultivado en una extensa carrera. Encarna nuestra profunda creencia, basada en que si eres talentoso y estás dispuesto a trabajar intensamente, el sueño americano es alcanzable”.
Asimismo, el Congresista Charles González, vicepresidente del Caucus aseguró que el nombramiento es una prueba de la fortaleza emanada de la diversidad que posee la sociedad estadounidense.
En el Senado las reacciones tampoco tardaron. El Senador Robert Menéndez fue uno de los primeros en extender su reconocimiento a Sotomayor. “Con esta selección, el presidente Obama ha escogido a una candidata calificada, que ayuda a traer diversidad a un tribunal. La diversidad es mucho más que una fotografía en grupo, se trata de aportar experiencias vividas que otros quizás no comprendan completamente, a nuestro sistema de justicia”, declaró.