Barack Obama, presidente de EEUU, pide cuentas claras. [Foto: AP]
1/2

Anualmente, las empresas de tarjetas recaudan 15 mil millones de dólares en penalizaciones, lo que supone el 10% de todos los ingresos de la industria.

En la reunión, y en presencia de las cámaras de televisión, el Presidente detalló algunas de las líneas generales de la legislación que su gobierno promoverá, y que irá dirigida a mejorar la protección del consumidor y la responsabilidad de las empresas financieras.

En ese sentido, el gobierno buscará que se prohíban los incrementos injustos de los tipos de interés que se cobran por comprar a crédito, así como las comisiones y las penalizaciones abusivas que a veces se aplican.

Los extractos que envíen las empresas de medios de pago tienen que estar escritos en un lenguaje llano y sencillo.

"No más letra pequeña, no más ‘términos y condiciones’ confusos", dijo Obama.

El Presidente también quiere que las empresas faciliten el acceso de los clientes a sus contratos, especialmente a través de la internet, y que simplifiquen los términos en los que les ofrecen nuevos productos.

Por último, la reforma debe recoger penalizaciones para las empresas que violen la ley o para aquellas prácticas que dañen las economías familiares.

Mientras se elabora esta nueva ley, varios legisladores demócratas han presentado propuestas para enmendar la legislación actual, de manera que tenga un efecto inmediato en los consumidores.

El miércoles, un comité de la Cámara de Representantes aprobó por una mayoría abrumadora una norma que reducirá las comisiones y limitará la capacidad de las empresas de medios de pago de cobrar penalizaciones.

Esta enmienda permitió incorporar a la ley las restricciones que el año pasado había adoptado el Fed, entre las que figuraba, por ejemplo, la prohibición de ofrecer tarjetas de crédito a menores de edad.