Barack Obama, presidente de EEUU, pide cuentas claras. [Foto: AP]
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WASHINGTON, D.C.— El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer una nueva ley que pondrá límite a los abusos de las empresas de tarjetas de crédito, a las que exigió, sobre todo, evitar las subidas inesperadas de los tipos de interés.

Obama se reunió ayer con los representantes de una quincena de empresas de medios de pago para conocer su opinión sobre la marcha del sector y anunciarles las líneas generales de la reforma del ramo que su gobierno promoverá en el Congreso.

En el encuentro, les dejó claro que las tarjetas de crédito son "una fuente de financiación para muchos individuos y pequeños negocios que están creando empleos", por lo que merece la pena "preservar este mercado".

"Pero queremos hacerlo de manera que eliminemos alguno de los abusos y problemas en los que mucha gente se encuentra. Gente que empieza con una tarjeta con un tipo de interés muy bajo y de repente se encuentra con que se ha duplicado, con comisiones desconocidas, y con unos ‘términos y condiciones’ que carecen de claridad y transparencia", se quejó el presidente.

El negocio de las tarjetas de crédito se ha incrementado de manera exponencial en los últimos años en Estados Unidos, donde en enero de 2009 la deuda contraída por este medio de pago ascendía a 963 mil millones de dólares, según datos del Banco de la Reserva Federal (Fed).

En Estados Unidos., más de las tres cuartas partes de las familias utilizan tarjetas de crédito, con una deuda media por familia de 7,300 dólares.

Una quinta parte de ellas, según datos de 2006, pagaba intereses que estaban por encima del 20%.

Con el agravamiento de la crisis, la tasa de morosidad e impago ha crecido un tercio desde finales de 2006 hasta la actualidad.