Bogotá/EFE — El rechazo al embargo estadounidense contra Cuba es de todos los planteamientos y reclamaciones formulados en el umbral de la V Cumbre de las Américas el que más une a los Gobiernos latinoamericanos.
En esto no cuentan las diferencias ideológicas, como ya ha quedado demostrado cada vez que en Naciones Unidas se votan resoluciones en contra de las medidas de EE.UU. que vetan el comercio, el turismo y toda clase de relaciones económicas con Cuba.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no estará mucho más acompañado en ese tema en la V Cumbre de las Américas que comienza en Puerto España (Trinidad y Tobago).
Desde el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, al venezolano Hugo Chávez, pasando por el mexicano Felipe Calderón, se han manifestado en contra del embargo en los últimos días.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció en Venezuela que presentará un proyecto de resolución en la reunión continental en el que se exige el fin del cerco a Cuba.
Barack Obama “tiene la obligación moral y ética de reparar un daño que cometieron los ex presidentes de su país”, dijo Morales.
En declaraciones a la prensa antes de partir a Trinidad y Tobago, el canciller argentino, Jorge Taiana, subrayó que “la región pide que el bloqueo a Cuba termine”.
El presidente brasileño, uno de los que más se ha destacado por condenar el embargo, habló el jueves por teléfono con Obama y le pidió una nueva visión hacia América Latina.
Estados Unidos necesita tener una mirada hacia América Latina que piense en el desarrollo, en el avance tecnológico, en una sociedad mejor”, afirmó el gobernante, quien alega que ya no existen más razones políticas o económicas que justifiquen el embargo.
Calderón enfocó la cuestión más desde un punto de vista pragmático que ideológico o moral como han hecho los presidentes de países encuadrados en el ALBA, la iniciativa de Chávez para dar la puntilla al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
“Habrá que preguntarse si ese no es tiempo suficiente para considerar que ha sido una estrategia poco útil para que las cosas en Cuba cambien. Yo pienso que sí”, añadió.
La propia secretaria estadounidense de Estado, Hillary Clinton, reconoció ayer que la política de su país hacia Cuba “ha fracasado".
“Sentimos que la política (estadounidense) hacía (Cuba) ha fracasado”, afirmó Clinton en una rueda de prensa en Santo Domingo.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha llamado a los participantes en la cumbre a “exigir el cese del bloqueo a Cuba, de un embargo que ha significado un enorme daño al pueblo cubano, la violación de sus derechos humanos, un verdadero genocidio que se prolonga ya por 48 años y que tiene que desaparecer".
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, también ha reclamado el fin del embargo antes de la cumbre.
“Me gustaría ver una Cuba sin el embargo, dentro de la OEA y profundamente democrática”, declaró Insulza a una emisora chilena, poco antes de que desde Venezuela recibiera una andanada de críticas.