Bogotá, 17 abr (EFE).- El rechazo al embargo estadounidense contra Cuba es de todos los planteamientos y reclamaciones formulados en el umbral de la V Cumbre de las Américas el que más une a los Gobiernos latinoamericanos.

En esto no cuentan las diferencias ideológicas, como ya ha quedado demostrado cada vez que en Naciones Unidas se votan resoluciones en contra de las medidas de EE.UU. que vetan el comercio, el turismo y toda clase de relaciones económicas con Cuba.

En realidad, el rechazo al embargo es casi unánime a nivel mundial. Solo Israel y Palau se alinearon con Estados Unidos contra la última de esas resoluciones de condena, presentada en la Asamblea General de la ONU en octubre de 2008, que fue aprobada con 185 votos afirmativos.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no estará mucho más acompañado en ese tema en la V Cumbre de las Américas que hoy comienza en Puerto España (Trinidad y Tobago).

Desde el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, al venezolano Hugo Chávez, pasando por el mexicano Felipe Calderón, se han manifestado en contra del embargo en los últimos días.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció este jueves en Venezuela que presentará un proyecto de resolución en la reunión continental en el que se exige el fin del cerco a Cuba.

Barack Obama "tiene la obligación moral y ética de reparar un daño que cometieron los ex presidentes de su país", dijo Morales.

En declaraciones a la prensa antes de partir a Trinidad y Tobago, el canciller argentino, Jorge Taiana, subrayó hoy que "la región pide que el bloqueo a Cuba termine".

"Me da la impresión que la nueva administración de los Estados Unidos tiene una conciencia de que debe cambiar, modificar esa política y acercarse a lo que está pidiendo el hemisferio", consideró el canciller argentino.