MÉXICO, D.F.— En los últimos 30 años, la cantidad de mexicanos que anualmente emigra a Estados Unidos pasó de los 136 mil a 460 mil.Con ello han expandido su masiva presencia en la mayoría de los 50 estados de la Unión Americana, con cifras en un aumento de hasta casi el 700% en regiones que tradicionalmente eran poco atractivas para ellos.
Tales son los casos de Dakota del Norte, que incrementó 648.4 veces el número de la población mexicana; New Hampshire, 182 veces; Dakota del Sur, 149.7; West Virginia, 137.5, y Maine, con 124.3, según el Consejo Nacional de Población (Conapo).
En el más reciente libro sobre la dinámica de población en las últimas tres décadas, Conapo dedica tres capítulos para analizar los movimientos migratorios.
"México ha mantenido, por mucho, su primacía como principal país emisor de migrantes a Estados Unidos: ya el censo de 1980 daba cuenta de que los mexicanos eran la primera minoría extranjera en el país, al representar 16% del total de inmigrantes", señala. "Hoy lo siguen siendo, al representar el 32% del total de la migración en aquel país".
El informe especifica que entre 1990 y 2007, California pasó de 2.5 millones de paisanos a 4.48 millones; Texas subió de 949 mil a 2.4 millones de mexicanos; Illinois tenía 280 mil y se fue al alza con 710 mil; Arizona tenía 150 mil y hoy cuenta ya con 444 mil, mientras que Florida sextuplicó sus cifras con 320 mil, de sólo 58 mil que contabilizaba hace 17 años.
Para los montos globales, la información de los censos estadounidenses muestra que en 1970 residían en Estados Unidos cerca de 865 mil mexicanos, en 1980 la cifra ascendió a 2.2 millones.
Luego, la población mexicana creció y se consolidó en las décadas siguientes, coadyuvada por los procesos de inmigración laboral y de reunificación familiar (formales e informales).
Así, en 1990 el volumen de mexicanos en Estados Unidos se duplicó, al sumar 4.4 millones, y en el año 2000 ascendió a 9.3 millones, para cerrar 2007 en alrededor de 11.9 millones de personas, de las cuales 44% son mujeres.
A pesar de estos incrementos, el Conapo estimó que los inmigrantes siguen viviendo en medio de situaciones sociales y políticas hostiles.
"La situación de desventaja de los mexicanos se relaciona, en primera instancia, con su carácter mayoritariamente indocumentado —alrededor de seis millones—, el cual constituye el principal obstáculo para su adecuada integración a la sociedad receptora", seña la investigadora Paula Leite, en el capítulo "Emigración mexicana a Estados Unidos: balance de las últimas décadas".
En dicho estudio, se revela también que a pesar de las acciones opositoras a la migración, como la ampliación del muro fronterizo o la imposición de penalizaciones con cárcel para los indocumentados, los flujos no se han detenido.
"Dichas políticas han resultado poco eficaces en la contención de la migración indocumentada, pero sí tuvieron el efecto perverso de dar lugar a nuevas estrategias para sobrepasar las dificultades impuestas, con serios riesgos y costos mortales para los migrantes", señala.
Esto implica el traslado de los migrantes hacia localidades de cruce fronterizo cada vez más inhóspitas, con "elevadísimos" riesgos para la integridad física de los migrantes: tan sólo en el último año, las autoridades estadounidenses contaron hasta el mes de octubre 378 fallecimientos; mientras que en los 12 meses de 2008 se registraron 348. De 1994 a la fecha se registraron poco más de 5,500 muertes.
Por otro lado, se asiste a la creciente contratación de los servicios de los "polleros", una "industria" que ha crecido en los últimos años debido a esta variación en las rutas tradicionales de cruce, hoy altamente vigiladas por equipo tecnológico y la Patrulla Fronteriza.
Con todo esto, explican los analistas de Conapo, "al ser cada vez más difícil y costoso ingresar a EstadosUnidos es lógico que los migrantes que lo logran tiendan a reducir los viajes a México y a optar por prolongar su estancia en Estados Unidos, incrementando así las probabilidades de su establecimiento definitivo en dicho país".