La Habana/EFE — El ex presidente cubano Fidel Castro calificó ayer de “atroz” e “infame” la reciente suscripción del acuerdo que permite a los militares estadounidenses usar bases en Colombia, que considera una amenaza para toda América Latina.
En una nueva entrega de su columna “Reflexiones”, el líder cubano deplora la firma del acuerdo porque -según dice- “Estados Unidos impone siete bases militares en el corazón de Nuestra América, con las que amenaza no sólo a Venezuela, sino a todos los pueblos del Centro y el Sur de nuestro hemisferio".
Destaca que no es un acto del anterior presidente estadounidense, George W. Bush, a quien siempre atacó con rudeza, sino del actual, Barack Obama, a quien ha dirigido hasta ahora tanto críticas como alabanzas.
Según Castro, el nuevo mandatario “suscribe ese acuerdo violando normas legales, constitucionales y éticas, cuando todavía los frutos de la funesta base militar yanki de Palmerola, en Honduras, se exhiben ante el mundo".
Agrega que el “golpe militar” que derrocó al presidente de Honduras, Manuel Zelaya, “se llevó a cabo bajo la actual administración” de Obama.
“Nunca se trató con mayor desprecio a los pueblos latinoamericanos”, asegura el artículo divulgado ayer por los medios de comunicación cubano, todos estatales.
Castro reitera su apoyo al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que ha denunciado lo que la “Reflexión” denomina “pacto militar infame impuesto al pueblo colombiano, cuyas cláusulas expansionistas sus autores no han tenido siquiera el valor de publicar".
Por otra parte, el aún primer secretario del gobernante Partido Comunista de Cuba reitera su promesa de luchar por la liberación de cinco agentes cubanos encarcelados en Estados Unidos por espionaje.







