Tegucigalpa/EFE — La junta directiva del Congreso de Honduras decidió ayer solicitar a la Procuraduría y la Corte Suprema de Justicia su opinión sobre la eventual restitución del presidente depuesto, Manuel Zelaya, pero sigue sin convocar al pleno del Legislativo.
"La junta directiva del Congreso Nacional decidió que la Procuraduría, la Fiscalía y la Corte Suprema de Justicia brindaran su opinión con carácter urgente, pero sin dar un plazo", explicó el presidente alterno del Congreso, Erick Rodríguez, favorable al regreso de Zelaya.
El órgano directivo del Parlamento se reunió ayer, cuatro días después de haber recibido de las comisiones del mandatario derrocado y del presidente de facto, Roberto Micheletti, el Acuerdo Tegucigalpa-San José para que resuelva sobre el regreso de Zelaya al poder.
Tras más de dos horas de reunión y en medio de un gran secretismo, con impedimento incluido para que la prensa extranjera accediera a la sede del Legislativo, los seguidores de Zelaya en la junta informaron sobre la resolución adoptada.
Rodríguez y las vocales Argentina Valle y Carolina Echeverría, disidentes del Partido Liberal al que pertenecen tanto Zelaya como Micheletti, así como el grupo parlamentario del partido minoritario de izquierda Unificación Democrática consideraron esta decisión como una "maniobra dilatoria" de las autoridades golpistas.
Los tres liberales en la junta directiva explicaron que sus compañeros no aceptaron su argumento de que no procedía consultar a la Corte Suprema y que se debía convocar inmediatamente al pleno. Agregaron que también fue rechazada una solicitud para imponer un término de uno o dos días para recibir una respuesta de ese órgano.
Zelaya considera que, según el Acuerdo de Tegucigalpa-San José al que llegó la semana pasada con Michletti, el Congreso debe decidir sobre su restitución antes del jueves, cuando tiene que estar conformado un Gobierno de Unidad, aunque el de facto asegura que no existe ningún plazo para el Legislativo.
Mientras los miembros de la junta directiva discutían, unos 400 seguidores de Zelaya estaban concentrados frente a la sede del Parlamento para exigir la restauración.
UE espera gobierno de unidad
Bruselas/EFE — Representantes de los países de la Unión Europea (UE) acogieron ayer el acuerdo logrado en Honduras para poner fin a su crisis política, y apuntaron que esperarán a la formación de un Gobierno de unidad nacional para determinar si normalizan sus relaciones con el país centroamericano.
El Comité para América Latina, un grupo de trabajo del Consejo de la UE en el que están representados los 27 países de la Unión, se mostró ayer "favorable" a la evolución de los acontecimientos en Honduras, indicaron a Efe fuentes comunitarias.
No obstante, precisaron que ese proceso "depende de varias etapas", y que el próximo 5 de noviembre, la fecha límite que impone el acuerdo para la formación de un Gobierno de unidad nacional, será clave para que los países europeos determinen si están dispuestos a restablecer sus relaciones con Honduras.
Lobo cancela reunión
San José/EFE — El candidato a la Presidencia de Honduras por el Partido Nacional (PN), Porfiro Lobo, canceló ayer a última hora su visita a Costa Rica, donde se iba a reunir con el presidente Óscar Arias, para analizar el panorama actual de la crisis política de su país, informaron fuentes oficiales.
La Presidencia de Costa Rica indicó en un escueto comunicado que Lobo fue quien canceló la cita, sin dar ninguna explicación sobre los motivos. La reunión entre ambos políticos había sido dada a conocer el lunes y se iba a realizar en la residencia particular de Arias.
Llega Comisión
El ex presidente de Chile Ricardo Lagos y la secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Hilda Solís, llegaron ayer a Honduras como representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la Comisión de Verificación de los acuerdos entre el Gobierno derrocado y el de facto en ese país. Acompañan a Lagos y Solís el secretario de Asuntos Políticos de la OEA, Víctor Rico, quien participó en la última ronda de diálogo entre las comisiones de Manuel Zelaya, y Roberto Micheletti, y el vicesecretario de Estado adjunto principal para asuntos del Hemisferio Occidental, Craig Kelly.