NUEVA YORK — Las elecciones a alcalde de la ciudad de Nueva York fueron tan cerradas que la derrota de William Thompson fue calificada ayer por muchos de sus seguidores como una victoria contra la decena de millones de dólares gastados por su oponente, Michael Bloomberg, quien se reeligió a un tercer término, por un sorpresivo bajo margen de un 4%.
Thompson se dirigió sus seguidores en el Triano Ballroom del hotel Hilton & Towers, de Manhattan, donde esperaron los resultados de las elecciones, y dijo: “Esta es una campaña que se tenía que pelear”. Y agreció a sus seguidores el trabajo realizado, diciendo que era fundamental “su trabajo duro, su energía y pasión de corazón”.
Fernando Ferrer, el ex presidente de El Bronx, quien fue derrotado por Bloomberg en el 2005 dijo: “Bloomberg fue el gran perdedor de esta campaña. Thompson se enfrentó a un candidato que gastó más de $100 millones para reelegirse, y más de $200 millones en donaciones de caridad a personas e instituciones sin fines de lucro”.
Ferrer dijo que el gran mensaje que enviaron los que votaron por Thompson fue “que no todo el mundo se vende”.
El gobernador de Nueva York, David Paterson, dijo que muchos demócratas se quedaron en casa y no salieron a votar porque creyeron en las encuestas (que daban como favorito a Bloomberg), y felicitó a Thompson por no desmayar en estas elecciones pese a lo que decían las encuestas y los periódicos.
El concejal Robert Jackson, rompiendo un billete de a dólar, dijo que si Bloomberg no hubiera gastado tanto dinero, no habría ganado.
¡Bill Thompson! ¡Bill Thompson! gritaban los seguidores del candidato demócrata a la Alcandía de Nueva York, según avanzaba el conteo de votos y el contralor se acercaba, colocándose 49-47% con 22% de las mesas computadas.






