Los estudiantes hispanos tienen una elevada tasa de deserción escolar.
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WASHINGTON, D.C.— En este ambiente político hay pocos temas que generan concenso y la educación no parece ser uno de ellos. Esta semana se introdujo un nuevo proyecto de ley en el Congreso enfocado en medidas específicas para mejorar los números de deserción escolar, un problema que afecta en especial a la comunidad hispana.

La iniciativa de ley fue presentada por el Presidente del Comité de Educación y Trabajo de la Cámara de Representantes George Miller (D-07) y contó con el apoyo de siete legisladores demócratas, entre los que figuraban Rubén Hinojosa (TX-15) y Raúl Grijalva (AZ-07). Si es aprobada, la propuesta titulada “Graduación para todos” otorgaría un fondo de 2 mil millones de dólares, por un periodo de 3 años, destinado a mejo- rar la crisis de deserción escolar en las escuelas con peores resultados en el país.

La iniciativa incluye provisiones de la legislación “Cada Estudiante Cuenta” (ESCA), que debe ser reautorizada el próximo año y en la que el secretario de Educación Arne Duncan, piensa introducir serios cambios en áreas como responsabilidad y financiamiento, según explicó en una presentación realizada esta semana en el Centro para el Progreso Americano (CAP).

Entre las provisiones de “Graduación para todos” figuran medidas como que los colegios pongan metas de tasas de graduación e incentivos para los centros que las alcancen.

A pesar de la expectativa, esta no es la versión de la Cámara Baja que iría en paralelo con el proyecto de ley del Senado “Promesa de Graduación” introducido en septiembre pasado. Sin embargo, los principios son similares.

“La tasa de graduación nacional es de 70%”, dice la propuesta. “Para minorías sólo alcanza 55% en afro americanos, 58% en Latinos y 51% en nativo americanos. Adicionalmente 29% de los estudiantes hispanos, comparados con un 11% de los caucásicos, asisten a escuelas en que la graduación no es la norma”.