Nueva York — Un representante de la compañía Getting Save Management Cía. Ltda. (GSM), dueña del nombre comercial de la feria de vivienda Mi Casa en Ecuador, visitó las oficinas de EL DIARIO/LA PRENSA la semana pasada con el propósito de responder a una denuncia contra su empresa publicada en este periódico en octubre pasado.
Eduardo King, gerente de GSM/Mi Casa, dio su versión de los eventos descritos por Juan Carlos Villa, un inmigrante ecuatoriano que compró una casa en el complejo residencial La Victoria, en Cuenca, Ecuador, en el 2008 tras asistir una feria de viviendas en Manhattan.
En octubre, tras el desfalco de la empresa constructora MacVarg Ltda. por un monto de $400,000, Villa denunció a GSM/Mi Casa en Ecuador, en este periódico, debido a que se detuvo la construcción de la casa que él había comprado por $40,000. En las notas publicadas en este periódico el 17 y el 21 de octubre, se menciona que Villa es uno de ocho perjudicados por la compañía en Nueva York.
“El señor Villa es el único. Nunca hemos tenido una queja”, aseguró King. “En el caso específico de Juan Carlos Villa, Mi Casa en Ecuador otorgó el asesoramiento legal en todo momento para proteger sus derechos y su inversión”, agregó King.
King comprobó que tras la denuncia de Villa en este periódico, en octubre del 2009, su compañía inició una demanda en la Fiscalía en Ecuador contra la constructora Inmoplan MacVarg Ltda. para construir el conjunto de 29 casas.
En los papeles presentados en el juzgado, GSM/Mi Casa asevera que en los contratos con la constructora quedaba claro que “mi representada no asumía o asume ninguna responsabilidad económica sobre las negociaciones realizadas en la feria entre los expositores y los potenciales clientes”.
En los papeles presentados en el juzgado, GSM/Mi Casa también asevera que 18 personas “que compraron las casas son perjudicados” y que “varias de las casas vendidas hasta la presente fecha no han sido construidas …lo que ha ocasionado que los denunciados se fuguen con el dinero recibido” y que “incluso se pretende transferir el dominio (vender) el citado proyecto a otras personas”.
“Yo no voy a permitir que una empresa estafe a mis clientes”, aseguró King, quien dijo que cuatro de las personas perjudicadas por el desfalco de la compañía viven en Nueva York.
King dijo que quiere rectificar el record de los hechos porque como resultado de la denuncia de Villa “hay un cuantificable daño económico”, dijo.
En octubre del 2008, el cliente que hizo la denuncia, Villa, compró un terreno en La Victoria por un total de $40,000, tras asistir a una feria en Manhattan.
Los recibos de la venta están a nombre de la constructora G.S.M. Ltda/Mi Casa en Ecuador LLC. En junio del 2009, representantes de Mi Casa alertaron a Villa y a sus otros clientes que compraron terrenos en el conjunto construido por MacVarg Ltda.
“Fuimos nosotros que detectamos que tenían problemas de liquidez por culpa de la crisis económica”, sostuvo King. “Vimos alternativas. Los abogados recomendaron que todos tomaran posesión (de sus inmuebles)”, dijo.
Según King, mientras que los demás clientes llegaron a un acuerdo con la constructora para tomar posesión de sus propiedades, Villa entró a negociaciones directamente con la compañía constructora, Inmoplan MacVarg Ltda.
“Llegaron a un consenso. Villa es el único que no entra en el consenso. Lo han llamado miles de veces y él no quiere hablar con ellos”, afirmó King.
Según King, Villa no quiso entrar al acuerdo porque pensaba que podía tener un mejor trato porque él no firmó el contrato.
En septiembre del 2009, según King, Villa pidió a representantes de Mi Casa que no presentaran una demanda contra la constructora ya que él estaba en negociaciones con la compañía.
“Por pedido especial de Juan Carlos Villa, la empresa suspendió provisionalmente el inicio de las acciones ya que según él (Villa) esto entorpecería las negociaciones”, destacó.
En la historia del 21 de octubre, también se incluyó la denuncia de Janeth Vera, quien alegó que Mi Casa se cambió de oficina sin avisarle y que cuando ella intentó cancelar su contrato, la compañía le cobró el 25% de su inversión.
King respondió que la oficina, que sí se cambio de Queens a Nueva Jersey, avisó a todos sus clientes sobre el cambio de dirección. Mostró una carta de Vera a la compañía constructora, del 5 de septiembre del 2009, en que ella afirma que está cancelando su contrato porque “he perdido mi trabajo hace un mes y no quisiera quedar mal con mis pagos”. King dijo que es usual cobrar 25% cuando se cancela un contrato: “Es parte del contrato; si se cancela, la van a castigar”, anotó.
King explicó que su compañía, GSM/Mi Casa, actúa como intermediaria entre clientes en EE.UU. y España y aproximadamente 50 empresas constructoras en Ecuador.
“El objeto es promocionar y darlos (a los clientes) la asesoría”, indicó. “No es ni lógico, ni profesional, ni ético atacar al que lo está defendiendo”, concluyó.
annie.correal@eldiariony.com