El astronauta Robert L. Satcher Jr. en el vacío, sujeto a un pie móvil. [Foto: EFE]
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WASHINGTON D.C. (EFE).- Los radioaficionados cuentan desde ayer con una nueva antena en el espacio gracias a la labor de los astronautas Mike Foreman y Randy Bresnik, que concluyeron con éxito la segunda caminata espacial de la misión STS-129 del Atlantis a la Estación Espacial Internacional (EEI).

Esta fue una de las numerosas tareas que acometieron durante las seis horas y ocho minutos que estuvieron en el espacio exterior en las que también colocaron un adaptador al laboratorio europeo "Columbus".

La jornada comenzó a las 14.31 GMT, una hora más tarde de lo previsto, debido a que la pasada noche por segundo día consecutivo saltó la alarma de despresurización de la estación espacial.

Foreman y Bresnik tuvieron que salir de la esclusa de aire "Quest", que prepara su sistema sanguíneo para prevenir problemas de descompresión, hasta que los equipos de control en la Tierra confirmaron que efectivamente se trataba de una falsa alarma.

La comprobación de los sistemas duró unas dos horas, por lo que la NASA tuvo que reducir en media hora la salida al exterior, lo que no impidió a los astronautas acometer todas las tareas que tenían en la agenda del día.

Durante la excursión extravehicular (EVA) Foreman y Bresnik tuvieron tiempo para instalar una antena sobre la viga principal para mejorar la transmisión de las cámaras de vídeo que llevan los astronautas sobre el casco.

Además, reubicaron un dispositivo que registra el potencial eléctrico en torno a la estación.

Esta ha sido la primera salida al exterior de Bresnik, mientras que para Foreman fue la segunda en esta misión y la quinta en su carrera profesional, ya que también participó en la misión STS del Endeavour en 2008.